La noche del 25 de enero, el Festival de Las Condes se iluminó con la actuación de Américo, quien logró conectar con el público a través de su carisma y energía, a pesar de haber enfrentado un complicado episodio semanas antes: el robo de sus equipos musicales.
El robo de los equipos
Recientemente, el artista sufrió el hurto de sus equipos por segunda vez, un hecho que él mismo detalló en una conversación con ADN.cl. En sus declaraciones, “No era justo para mí mismo no disfrutar de este momento”, refiriéndose a la invitación que recibió para participar en el festival. A pesar de que aún no ha recibido información sobre la recuperación de sus equipos, Américo enfatizó la importancia de separar las emociones en situaciones difíciles: “Hoy ameritaba solo poner alegría, disfrutar y agradecer lo bendecido que uno es”.
Improvisación y apoyo
Para poder llevar a cabo su presentación, el cantante y su equipo se vieron obligados a improvisar. Gracias a la generosidad de amigos que prestaron equipamiento y a la inversión realizada para reemplazar algunos elementos, lograron superar las adversidades. Américo explicó: “No es solo el costo, sino que son equipos muy especiales, difíciles de reemplazar de un día para otro”.
La motivación del artista
A pesar de los contratiempos, Américo aseguró que su mayor motivación para ofrecer lo mejor sobre el escenario fue la responsabilidad que siente hacia su público. En sus palabras, “Con harto cariño y alegría logramos entregarlo todo. Mañana ya tendré tiempo para volver a rabiar”, lo que refleja su compromiso y dedicación a su arte y a sus seguidores.
A través de su actuación, Américo demostró que, a pesar de las dificultades, la pasión por la música y el apoyo de la comunidad pueden prevalecer.

