
Un tiroteo en la estación Farragut West de Washington D.C. dejó dos miembros de la Guardia Nacional de West Virginia muertos este miércoles.
El incidente ocurrió alrededor de las 2:20 p.m. (hora del Este) en la intersección de 17th Street NW e I Street NW, cerca de Farragut Square Park y a pocas cuadras de la Casa Blanca. Las víctimas, un hombre y una mujer, estaban patrullando la zona como parte de un despliegue federal que el presidente Donald Trump ordenó en agosto de 2025 para aumentar la seguridad en la capital. Aunque inicialmente se reportó que solo uno había fallecido, las autoridades confirmaron más tarde que ambos murieron a causa de sus heridas tras ser trasladados a hospitales en helicóptero y ambulancia.
El atacante, descrito como un sospechoso solitario, fue detenido en el lugar después de resultar gravemente herido por la respuesta de las fuerzas de seguridad. Equipos tácticos aseguraron la escena, mientras que agentes del FBI, ATF, Servicio Secreto y la Policía Metropolitana de D.C. comenzaron una investigación conjunta. Desde Florida, el presidente Trump calificó al atacante como un “animal” que “pagará un precio muy alto”, y anunció el envío de 500 guardias nacionales adicionales a Washington. El gobernador de West Virginia, Patrick Morrisey, confirmó oficialmente las muertes y prometió “justicia total” para los afectados.
Como medida de seguridad, la Casa Blanca fue cerrada temporalmente tras el ataque. El tiroteo causó un caos significativo en el centro de Washington D.C., con calles como K Street y Connecticut Avenue cerradas, y la estación Farragut West permaneció parcialmente bloqueada. Además, se reportaron interrupciones en el Aeropuerto Nacional Reagan debido al intenso operativo de seguridad. Testigos describieron escenas de pánico, con personas huyendo del área, comercios cerrando de manera repentina y sirenas resonando en toda la zona.