Más de 200 militares han sido retenidos por campesinos afines al expresidente boliviano Evo Morales tras el asalto a tres cuarteles en el marco de las protestas que comenzaron hace 20 días. La cancillería de Bolivia ha informado sobre este incidente, indicando que “tres unidades militares han sido asaltadas (la noche del viernes) por grupos irregulares en la zona del Chapare, en el departamento de Cochabamba, tomando como rehenes a más de doscientos efectivos militares”.
¿Qué pasó?
El ministerio de Relaciones Exteriores de Bolivia ha confirmado que el asalto a las unidades militares se produjo en un contexto de creciente tensión social y política en el país. Las protestas, que han estado en curso durante las últimas tres semanas, han sido impulsadas por la oposición a la administración actual y la situación económica del país.
En medio de estas tensiones, Evo Morales ha anunciado su intención de iniciar una huelga de hambre para presionar al gobierno a establecer mesas de diálogo. En una declaración a la prensa, el exmandatario afirmó: “Para priorizar el diálogo voy a iniciar una huelga de hambre hasta que el gobierno instale (…) mesas de diálogo”. Morales ha propuesto que en estas mesas se discutan dos temas principales: el tema económico y el tema político.
Propuestas de diálogo
Morales ha expresado que en la primera mesa de diálogo espera abordar la crisis económica que enfrenta Bolivia, la cual ha sido exacerbada por la falta de dólares que ha restringido las importaciones de combustible que el país vende a precios subsidiados. En cuanto al tema político, el exmandatario ha manifestado su deseo de discutir la situación de “dirigentes injustamente detenidos, encarcelados” en el contexto de las protestas que comenzaron hace 19 días. Estas protestas se originaron en respuesta a la posible aprehensión de Morales por un caso de estupro que supuestamente ocurrió durante su presidencia en 2015.
Morales ha declarado: “Cuando les corresponda procesos, que se procesen, pero no por estar movilizados o por diferencias ideológicas”. Esta afirmación subraya su posición sobre la necesidad de un tratamiento justo para los líderes de la oposición y sus seguidores en el contexto de las manifestaciones actuales.
Contexto de las protestas
Las protestas en Bolivia han sido un reflejo de la polarización política en el país, donde los seguidores de Morales han salido a las calles en defensa de su líder y en oposición a las políticas del gobierno actual. La situación ha llevado a un aumento de la tensión social, con incidentes de violencia y enfrentamientos entre grupos de diferentes ideologías.
La retención de los militares es un desarrollo significativo en este contexto, ya que indica la escalada de las protestas y la determinación de los campesinos de hacer escuchar sus demandas. La respuesta del gobierno y la comunidad internacional a estos eventos será crucial para el futuro político de Bolivia y la estabilidad en la región.

