
Estados Unidos e Irán están a punto de reanudar las negociaciones de paz en Pakistán este fin de semana, según confirmaciones oficiales.
Los enviados del presidente Donald Trump, Steve Witkoff y Jared Kushner, viajarán a Pakistán el sábado 25 de abril para continuar el proceso de diálogo, como lo ha indicado la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt. Esta reanudación de las conversaciones se produce en un contexto de creciente tensión en la región y tras la reciente extensión del alto al fuego entre ambos países.
Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, también se dirigirá a Islamabad con una delegación reducida, según fuentes paquistaníes citadas por las agencias de noticias Reuters y AP. Araqchi tiene como objetivo discutir con los mediadores las propuestas para una nueva ronda de negociaciones con Washington.
Leavitt expresó su esperanza de que las conversaciones sean productivas y permitan avanzar hacia un acuerdo. Aunque el vicepresidente J.D. Vance no participará en este viaje, se mantiene involucrado en el proceso y estará en Estados Unidos junto al secretario de Estado Marco Rubio y el equipo de seguridad nacional del presidente, listos para viajar a Pakistán si es necesario.
La situación se complica aún más con la reciente orden del Ejército de Israel de evacuar una ciudad en el sur del Líbano, justo un día después de haber acordado con Beirut una extensión de la tregua por tres semanas. Este desarrollo resalta la inestabilidad en la región y la importancia de las negociaciones en curso.
La prensa estatal iraní ha confirmado el viaje de Araqchi a Islamabad, lo que subraya la seriedad de las intenciones de Irán de participar en las conversaciones. Además, se ha informado que Donald Trump accedió a extender el alto al fuego con Irán esta semana, en respuesta a las solicitudes de Pakistán.
El secretario de guerra, Pete Hegseth, enfatizó que “Irán sabe que aún tiene una oportunidad para elegir sabiamente en la mesa de negociaciones. Lo único que tiene que hacer es renunciar a un arma nuclear de manera significativa y verificable”. Este comentario refleja la postura de Estados Unidos en las negociaciones y la presión sobre Irán para que cumpla con las expectativas internacionales.