
El 2 de octubre, Sudamérica será testigo de un eclipse anular solar. Aprende cómo disfrutarlo sin dañar tu vista y conoce los cuidados necesarios.
El próximo miércoles 2 de octubre, gran parte de Sudamérica tendrá la oportunidad de presenciar un espectacular eclipse anular solar, que se caracterizará por la formación de un “anillo de fuego” en el cielo, con la Luna en el centro y el Sol visible en sus bordes. Este fenómeno astronómico podrá ser observado en su totalidad en ciertos puntos del sur de Argentina y Chile. En otras regiones de estos países, así como en Uruguay, Brasil, Bolivia, Perú y México, el eclipse se verá de manera parcial.
Es fundamental tener en cuenta que, al observar un eclipse, se debe prestar especial atención para evitar daños en la vista debido a los intensos rayos solares. Los oftalmólogos advierten que el error más grave que se puede cometer es mirar directamente al Sol, incluso por un breve instante. Esto se debe a que los rayos solares emiten una cantidad significativa de radiación que puede causar quemaduras en el interior del globo ocular si se observa sin la protección adecuada, como filtros especiales, binoculares o telescopios. El médico oftalmólogo Germán Bianchi, con más de 30 años de experiencia como cirujano ocular, enfatiza que “nunca se debe mirar directamente a un objeto que aumente la visión, ni durante el atardecer, ni menos aún durante los minutos que dure la totalidad de este eclipse”.
Bianchi explica que mirar directamente al Sol puede provocar daños irreversibles en la visión, ya que el ojo humano tiene dos lentes muy potentes, la córnea y el cristalino, que enfocan la luz sobre una capa delgada de tejido en la parte posterior del ojo llamada retina. Este proceso puede llevar a la retinopatía. “En concreto, el Sol genera un proceso fotoquímico donde se concentra la imagen en un punto de la retina llamado fobia, lo que puede causar daños permanentes. Además, los rayos visibles, infrarrojos y ultravioletas acentúan el daño. Muchas veces se puede recuperar, pero en otras ocasiones el daño es irreversible”, añade el experto.
El fenómeno conocido como “ceguera del eclipse” puede manifestarse de diversas formas, incluyendo la pérdida de visión central y la distorsión en la percepción de los colores. Los síntomas pueden aparecer de inmediato o hasta varias horas después de la observación, y la condición puede empeorar progresivamente en los días siguientes. Bianchi aclara que, al igual que con las quemaduras en la piel, la recuperación del ojo puede llevar tiempo y dependerá del grado de exposición que hayan tenido los ojos.
El médico también señala que es común ver muchas lesiones oculares durante los eclipses, por lo que es fundamental prevenir y comunicar los riesgos y cuidados necesarios para disfrutar del evento sin poner en riesgo la salud visual. Aunque el dolor asociado a estas patologías puede ser significativo, las cicatrices son sensibles y afectan la transmisión de señales visuales al cerebro.
Para observar el eclipse de manera segura, se recomienda utilizar visores estenopeicos o verlo a través de la televisión o Internet. También se deben emplear filtros solares en telescopios y cámaras fotográficas, asegurándose de que estos filtros cuenten con la certificación ISO 12312-2. Es importante destacar que las gafas de sol comunes no son adecuadas para este propósito, ya que no ofrecen la protección necesaria, al igual que los cascos de soldador que no estén certificados.
Un eclipse anular ocurre cuando la Luna se interpone entre la Tierra y el Sol, bloqueando parcialmente la luz solar. En el caso de un eclipse anular, la Luna cubre completamente el disco solar, pero deja visible un “círculo” o “anillo de fuego” alrededor. Este fenómeno se producirá el 2 de octubre, y su duración variará entre 3 y 7 minutos, dependiendo de la ubicación de los observadores. El evento comenzará en el suroeste de las islas hawaianas y concluirá en el norte de las Islas Malvinas, atravesando Chile y Argentina, donde se podrá observar en su mejor versión.