
El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, se encuentra en un momento crucial para llevar a cabo su promesa de poner fin a la guerra en Gaza antes de su investidura. Para avanzar en este objetivo, el enviado especial de Trump para Medio Oriente, Steve Witkoff, se reunió el sábado 11 de enero con el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu. Según la oficina del primer ministro israelí, este encuentro fue parte de un esfuerzo para lograr un alto el fuego en la región asediada.
Witkoff ya había estado en la región durante varios días, y el viernes había llegado a Doha, la capital de Qatar, donde se reunió con el primer ministro qatarí, Mohammed bin Abdulrahman Al Thani, como parte de las gestiones diplomáticas para alcanzar un acuerdo.
El analista en Relaciones Internacionales y Medio Oriente, Rodrigo Melgar, comentó que este movimiento de Trump indica un “afán de tomar firmemente las riendas de las negociaciones en Medio Oriente”, asegurando que su presencia en el proceso le permite no quedar excluido de cualquier desenlace. Además, cualquier acuerdo que se logre bajo su liderazgo sería un triunfo político para iniciar su administración.
Posibles avances en las negociaciones
El mismo día de la reunión, Netanyahu envió una delegación de alto nivel a Qatar, que incluye al jefe de la inteligencia israelí, el Mossad, con el objetivo de “avanzar” en las conversaciones sobre el regreso de los rehenes que Hamás tiene en Gaza, según un comunicado oficial. Las familias de los rehenes israelíes celebraron esta decisión, y el Foro de Rehenes y Familias Desaparecidas la describió como una “oportunidad histórica”.
En cuanto a las declaraciones de Hamás, una fuente del grupo palestino informó a la agencia de noticias EFE que las negociaciones para un alto el fuego en Gaza están en su “fase final”. Esta fuente, que pidió permanecer en el anonimato, mencionó el envío de la delegación de Netanyahu y señaló que los mediadores esperaban la llegada de los representantes israelíes a Doha para que presentaran “su aprobación de las últimas enmiendas” al texto del acuerdo.
Fuentes de seguridad egipcias indicaron que los mediadores de Egipto y Qatar han recibido garantías de Witkoff de que Estados Unidos continuará trabajando en un acuerdo para poner fin a la guerra en un futuro cercano. Un funcionario israelí también destacó que se han logrado avances en los diálogos indirectos entre Israel y Hamás, mediado por Egipto, Qatar y Estados Unidos, mientras la Franja de Gaza sigue bajo asedio y la crisis humanitaria se agrava.
Impacto de las declaraciones de Trump
Este renovado esfuerzo en las negociaciones se produce tras las declaraciones de Trump el 7 de enero, cuando afirmó: “si este acuerdo no está cerrado para la gente que representa a nuestra nación cuando yo llegue al cargo, se desatará el infierno”. Esta advertencia se realizó a pocos días de su retorno oficial al poder, aunque Trump no especificó qué significaría ese “infierno” ni quiénes serían los afectados.
Durante esta rueda de prensa, Trump estuvo acompañado por Witkoff, quien aseguró que la posición de Hamás en las negociaciones se había debilitado. Uno de los principales obstáculos para alcanzar un acuerdo ha sido la demanda de Hamás de que se establezca un cese permanente de la ofensiva israelí en Gaza desde el inicio de las negociaciones. Witkoff expresó dudas sobre si Hamás “tiene la influencia necesaria” para lograrlo, afirmando que “pueden decir lo que quieran”.
El analista Melgar también destacó la presencia de Brett McGurk, asesor de Medio Oriente del presidente saliente Joe Biden, en Doha, lo que indica una coordinación entre las administraciones saliente y entrante de Estados Unidos en las conversaciones. Witkoff elogió la “sólida” coordinación del equipo de Biden en las negociaciones, lo que ha sido crucial para la intervención estadounidense.
La narrativa de la negociación y la postura de Netanyahu
Witkoff comentó que “la personalidad del presidente Trump es tal, que él está impulsando la narrativa de esta negociación”. Sin embargo, los planes de Trump para Medio Oriente han sido cuestionados en el pasado. Durante su primera administración, ofreció un acuerdo que fue considerado impráctico y poco viable para los palestinos, lo que llevó a su rechazo.
Melgar observó que Netanyahu podría beneficiarse de demorar las negociaciones hasta la asunción de Trump, dado que el presidente electo es un gran aliado de Israel.
En cuanto a la postura de Trump sobre la solución de dos Estados para el conflicto, Melgar indicó que, en principio, Trump podría estar a favor, aunque su propuesta apenas considera la postura palestina. Washington, alineado con Israel, podría tomar decisiones que favorezcan más a un lado que al otro.
Melgar también enfatizó que es difícil que prospere un acuerdo entre ambas partes cuando sus posiciones iniciales están tan alejadas y la convergencia es prácticamente nula. A pesar de la supremacía militar israelí, el apoyo global a la causa palestina podría reforzar la determinación de los palestinos a no ceder en las negociaciones.