El inicio del año 2024 ha traído consigo una serie de movimientos en los mercados financieros, influenciados por diversos factores económicos y políticos. Entre las razones que explican la tendencia a la baja en los mercados tras la pausa navideña se encuentran el aumento en los rendimientos de los bonos, que tienden a ejercer presión sobre las inversiones en renta variable. Además, tras un año récord, especialmente para las empresas tecnológicas y el índice S&P 500, muchos inversionistas han optado por realizar ganancias, lo que ha contribuido a la caída de los índices. La incertidumbre generada por el próximo gobierno de Donald Trump también ha llevado a los inversionistas a reducir el riesgo en sus carteras.
Desempeño de los mercados
Las caídas en los mercados fueron evidentes al inicio de la penúltima sesión del año, reflejando el pesimismo que se había apoderado de Wall Street el viernes anterior, cuando tanto el S&P 500 como el Nasdaq experimentaron pérdidas superiores al 1%. En Asia, el índice Nikkei de Japón lideró las caídas en la jornada, mientras que en Europa, el índice Stoxx 600 amplió las pérdidas desde su apertura. Los futuros en Estados Unidos también se alinean para una apertura negativa.
Por otro lado, el dólar estadounidense muestra una ligera tendencia al alza, manteniéndose en su nivel más alto en dos años. Esta divisa se prepara para cerrar su mejor año desde 2015 en comparación con otras seis divisas principales, según datos de Bloomberg.
Expectativas políticas y económicas
Con el fin de año, los medios están repletos de resúmenes y evaluaciones sobre lo que fue 2024, así como las interrogantes que dominarán el próximo año. Una de las preguntas más relevantes es: “¿Qué hará Donald Trump apenas llegue al poder?” Las decisiones que tome el nuevo presidente en sus primeros días de gestión influirán en los grandes temas que preocupan a los mercados. Por ejemplo, si Trump implementa alzas de tarifas agresivas hacia China, esto podría ejercer más presión sobre el crecimiento chino y, por ende, sobre su consumo de materias primas, lo que tendría repercusiones negativas para países como Chile y Brasil.
Además, si estas alzas de tarifas no se acompañan de un recorte fiscal significativo, las expectativas de un aumento en los precios para los consumidores estadounidenses podrían intensificar las presiones inflacionarias, lo que a su vez aumentaría las expectativas de incrementos en las tasas de interés y en el valor del dólar. Este escenario determinará el rumbo de las políticas de los bancos centrales a nivel global. Por lo tanto, se anticipa que la incertidumbre y la volatilidad dominarán el mercado hasta que se clarifiquen las primeras decisiones de la nueva administración estadounidense.
Situación en Europa y otros eventos internacionales
En Europa, la atención se centra en un tema más inmediato: el vencimiento del acuerdo que permite el tránsito de gas ruso hacia la Unión Europea (UE) a través de Ucrania. Este acuerdo, que expira mañana, es crucial ya que permite el suministro de entre el 5% y el 8% del gas consumido por la UE. La negativa de ambos países a renovar el tratado, en medio de un renovado bombardeo ruso sobre Kiev, podría poner en riesgo este suministro, lo que a su vez podría agravar las señales de repunte inflacionario ya presentes en la Eurozona. Esta mañana, España reportó un aumento en la inflación de diciembre, con una tasa anual que subió al 2,8% desde el 2,4% en noviembre.
La agenda internacional también está marcada por la muerte de Jimmy Carter, expresidente de Estados Unidos y ganador del Premio Nobel de la Paz en 2002, reconocido por su lucha por los derechos humanos. Carter fue un actor clave en el tratado que devolvió a Panamá la soberanía sobre el Canal, un tema que actualmente ha sido cuestionado por Trump.
En Corea del Sur, se están investigando las causas de un accidente aéreo que resultó en la muerte de 179 personas, cuando un Boeing 737-800 de Jeju Air no logró desplegar su tren de aterrizaje. Las acciones de Boeing han caído casi un 4% antes de la apertura del mercado.
En el contexto regional, Argentina se ha convertido en protagonista tras la decisión del gobierno de Javier Milei de prorrogar el presupuesto por segundo año consecutivo. Ante la falta de un acuerdo con el Congreso, Milei ha optado por extender el presupuesto vigente para 2025. Sin embargo, la fortaleza del peso argentino ha llevado al país a los titulares internacionales, ya que la apreciación de la moneda complica los planes de reactivación económica. Según DFSUD, Brasil podría ser el punto crítico de la región en 2025. El Diario Financiero informa que las concesionarias en Brasil podrían tardar hasta 85 meses en iniciar la construcción de sus obras debido a la burocracia. También se analizan las acciones que podrían corregirse en 2025.

