
A dos semanas de las elecciones presidenciales en Estados Unidos, persisten las dudas sobre si Donald Trump del Partido Republicano o Kamala Harris del Partido Demócrata se convertirán en el próximo presidente. En este contexto incierto, Oxford Economics ha llevado a cabo un análisis utilizando dos modelos diferentes para prever quién podría suceder al actual presidente Joe Biden. El primer modelo sugiere que Trump ganaría con 297 votos del colegio electoral frente a 241 para Harris, asumiendo que los votantes indecisos basarán su decisión en el costo de vida actual, que ha sido influenciado por los aumentos de precios durante la pandemia, especialmente en el sector de la vivienda. Según este modelo, si los votantes consideran el nivel de precios actual, Trump sería el ganador el 5 de noviembre, según Oxford Economics. Sin embargo, si los votantes se guían por el índice de miseria, Harris sería la próxima presidenta. El economista jefe para Estados Unidos de Oxford Economics, Bernard Yaros, explicó: “Así que van a mirar el nivel de los precios de hoy, en relación a donde estaban cuando Joe Biden fue investido en enero de 2021 y estarán molestos por lo mucho que han subido acumulativamente”.
Modelos de predicción electoral
El segundo modelo, que favorece a Harris con 281 votos frente a 257 para Trump, se basa en el índice de miseria. Este índice se define como la suma de la tasa de inflación anual y la tasa de desempleo, y refleja el bienestar económico de la población. Yaros indicó: “Los votantes piensan más como los economistas que ven la inflación, no como el nivel de precios, sino el cambio de año en año en los precios y van a tener una opinión más favorable para el partido del presidente en ejercicio, para el presidente Biden y para la vicepresidente Harris”.
Escenario Trump: medidas económicas y aranceles
En el caso de que Donald Trump resulte electo, Oxford Economics anticipa la implementación de diversas políticas, tanto en un escenario limitado como en uno más amplio. Entre las medidas destacadas se encuentran la extensión de los recortes de impuestos introducidos por Trump en 2017, la anulación de ciertas disposiciones de la Inflation Reduction Act (IRA) de Biden, y la exención del 50% en el impuesto de sociedades para los productores nacionales. Una de las propuestas más controvertidas se refiere a la política comercial. En un escenario limitado, se prevé que Trump imponga aranceles específicos, como un 25% sobre las importaciones de acero, aluminio y automóviles de la Unión Europea, así como un 25% en maquinaria, electrónica y productos químicos provenientes de China. Yaros comentó: “Pero, en el escenario completo de Trump, es un arancel del 60% a China y un arancel del 10% a todos los demás. Y asumimos que otros países no se toman estos aranceles a la ligera. China y la UE responden”. Aunque Yaros aclara que China no respondería de manera proporcional, se espera que, en respuesta al arancel del 60%, China podría replicar con un aumento del 40% en sus aranceles. Esta situación, junto con restricciones adicionales en la inmigración que podrían reducir la fuerza laboral, podría generar un aumento de la inflación en el futuro y un debilitamiento de la economía hacia 2028. Yaros explicó: “Cuando reducimos los impuestos, cuando tenemos mayores niveles de gasto federal, eso es inflacionario. Los aranceles aumentan ese impulso inflacionario, especialmente a través de los precios de los bienes”.
Escenario Harris: políticas fiscales y su impacto
Si Kamala Harris es la ganadora, Oxford Economics prevé que se implementen medidas como la prórroga de recortes fiscales para los hogares con ingresos inferiores a 400,000 dólares anuales, así como un aumento de impuestos para empresas y hogares de altos ingresos. Las propuestas de Harris incluyen inversiones en vivienda asequible, atención médica y cuidados a largo plazo para adultos mayores, con un enfoque particular en las políticas de cuidado infantil. Estas políticas contemplan un permiso universal preescolar pagado, lo que podría aumentar la participación de las madres en la fuerza laboral. Yaros explicó: “Eso conduce a una mayor tasa de crecimiento potencial de la economía. Y a largo plazo, conduce a un nivel permanentemente más alto del PIB de forma aislada”. Sin embargo, el aumento de impuestos tanto para empresas como para individuos podría contrarrestar estos beneficios. A mediano plazo, se espera que estas políticas de cuidado y la ampliación del crédito fiscal por hijos impulsen la inflación, aunque se prevé que esta disminuya y se estabilice a niveles similares a los actuales a largo plazo. Yaros señaló: “Permite que la economía funcione a un ritmo más rápido de crecimiento sin desencadenar un exceso de inflación. Por eso, a pesar del impacto positivo del cuidado de niños en el PIB a largo plazo, no es inflacionario porque, de nuevo, apoya la oferta de la economía mucho más que la demanda”.