
El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, ha comenzado a establecer su segundo mandato en la Casa Blanca en un contexto caracterizado por diversas dinámicas en el país. En este marco, ha designado a nuevos embajadores que son figuras prominentes en la industria cinematográfica, con una notable influencia en Hollywood y un considerable arrastre entre el público. Los actores seleccionados son Jon Voight, Mel Gibson y Sylvester Stallone, y su nombramiento tiene como objetivo revitalizar el sector cinematográfico estadounidense, que enfrenta desafíos significativos en la actualidad.
El objetivo de revitalizar la industria cinematográfica
Según un informe de Fox News, la intención detrás de esta designación es recuperar la competitividad de la industria del cine estadounidense frente a la creciente competencia internacional. En un mensaje publicado en Truth Social, Trump expresó que “es un honor” contar con estos intérpretes como “embajadores especiales de un lugar grandioso, pero muy problemático, Hollywood, California“.
El presidente argumentó que Hollywood ha perdido terreno en los últimos años ante países como Canadá y el Reino Unido, lo que, según su perspectiva, afecta la imagen del país. Trump afirmó que estos embajadores “servirán como enviados especiales para mí con el objetivo de hacer Hollywood —que ha perdido muchos negocios en los últimos cuatro años frente a países extranjeros— más grande, mejor y más fuerte que nunca”.
Además, Trump destacó su confianza en las propuestas de los actores para impulsar la industria, subrayando que cada uno de ellos cuenta con una carrera prestigiosa y una gran popularidad. “Estas tres personas muy talentosas serán mis ojos y oídos, y llevaré a cabo lo que sugieran. Será de nuevo, como los Estados Unidos de América, la edad de oro de Hollywood“, agregó.
La cercanía de los embajadores con Trump
Voight, Gibson y Stallone han sido figuras cercanas al presidente de EE. UU., mostrando apoyo público en diversas ocasiones, lo que hace que su nueva posición no sea una sorpresa. Jon Voight, conocido por su trabajo en Cowboy de medianoche y El regreso, ha sido un defensor abierto de Trump. Durante la administración de Trump, fue condecorado con la Medalla Nacional de las Artes y ha publicado varios mensajes respaldando al mandatario.
Por su parte, Mel Gibson, famoso por dirigir La pasión de Cristo y protagonizar Corazón valiente, también ha expresado su apoyo a Trump. Antes de las elecciones, difundió un video en el que criticaba a Kamala Harris y defendía al entonces candidato republicano.
Sylvester Stallone, la icónica estrella de Rocky y Rambo, ha mantenido una relación más discreta con Trump. Sin embargo, tras su victoria electoral, presentó al presidente electo en Mar-a-Lago durante su primer discurso posterior al triunfo.
Los desafíos actuales de Hollywood
La designación de estos embajadores se produce en un momento crítico para la industria del entretenimiento en Estados Unidos. Hollywood ha enfrentado una disminución en la producción local, especialmente en Los Ángeles, donde la actividad cayó un 5 % en el último trimestre, según Film L.A.
Factores como los altos costos de vida en California y la falta de incentivos fiscales competitivos han llevado a estudios y profesionales del sector a buscar alternativas fuera del estado. Con el nombramiento de estos intérpretes, Trump busca combinar el peso mediático de Voight, Gibson y Stallone con políticas que revitalicen la industria, devolviendo a Hollywood el protagonismo que tuvo en su apogeo.