
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha ordenado un bloqueo naval en el estrecho de Ormuz, en respuesta a la negativa de Irán de renunciar a su programa nuclear durante las recientes conversaciones de paz en Islamabad. A pesar de que Trump calificó las negociaciones como “bien” y mencionó que se había llegado a un acuerdo en la mayoría de los puntos, subrayó que Teherán se mantuvo firme en su postura respecto a su ambición nuclear.
En un mensaje publicado en Truth Social, Trump anunció que “con efecto inmediato, la Armada de los Estados Unidos, la mejor del mundo, iniciará el proceso de BLOQUEAR a todos y cada uno de los buques que intenten entrar o salir del estrecho de Ormuz”. Además, indicó que la Armada comenzará a “destruir” las minas marinas que Irán ha colocado en la zona, lo que intensifica las tensiones en una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo.
Las conversaciones de paz, que se llevaron a cabo en Pakistán, fueron mediadas por el gobierno pakistaní, que instó a ambas naciones a mantener el alto el fuego acordado. El canciller pakistaní, Ishaq Dar, enfatizó la importancia de que Estados Unidos e Irán respeten su compromiso con la tregua, que se estableció por un período de dos semanas mientras se buscaba un acuerdo duradero para poner fin a la guerra en Oriente Medio, que comenzó el 28 de febrero con ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Sin embargo, las negociaciones concluyeron el domingo sin un acuerdo definitivo, lo que ha llevado a un aumento de las tensiones en la región. Dar reafirmó el papel de Pakistán como facilitador del diálogo entre ambas naciones, asegurando que el país continuará trabajando para promover la paz en el futuro.
El estrecho de Ormuz es un punto crítico para el comercio global, ya que aproximadamente el 20% del petróleo mundial transita por esta vía. La decisión de Trump de implementar un bloqueo naval podría tener repercusiones significativas en el mercado energético y en la estabilidad regional.