
Este domingo, Perú celebra elecciones presidenciales y parlamentarias en medio de una crisis política prolongada, con 35 candidatos a la presidencia y más de 10,000 postulantes al Congreso.
Las mesas de votación abrieron temprano en el país andino, donde más de 27 millones de ciudadanos están convocados a las urnas. Este proceso electoral es significativo, ya que marca el regreso del Congreso bicameral, permitiendo a los votantes elegir tanto diputados como senadores por primera vez desde 1993. Las elecciones se desarrollan en un contexto de inestabilidad política que ha visto la sucesión de ocho presidentes desde 2016.
Entre los candidatos a la presidencia, destaca Keiko Fujimori, hija del expresidente Alberto Fujimori, quien se presenta por cuarta vez y es considerada la favorita. También compite Carlos Álvarez, un comediante que ha ganado popularidad por su discurso populista y su enfoque de mano dura. Otro candidato relevante es Rafael ‘Porky’ López Aliaga, exalcalde de Lima y representante de la ultraderecha, quien ha visto disminuir su apoyo tras un desempeño decepcionante en los debates.
En Santiago de Chile, donde muchos peruanos residen, se han reportado largas filas en los centros de votación, como en el Espacio Riesco, donde se estima que los votantes podrían esperar hasta cuatro horas para sufragar. A pesar de la implementación de transporte especial para facilitar el acceso a los locales de votación, las imágenes compartidas en redes sociales reflejan la frustración de los electores ante las extensas esperas.
Las elecciones de este domingo son cruciales para el futuro político de Perú, que busca salir de la crisis que ha afectado al país en los últimos años. Los resultados de estos comicios podrían tener un impacto significativo en la dirección política y económica del país.