El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el domingo que su país tomará el control del Estrecho de Ormuz de manera inmediata, tras el fracaso de las negociaciones con Irán en Pakistán para su reapertura. En un mensaje publicado en su red social Truth Social, Trump indicó que, aunque se alcanzaron acuerdos en varios puntos durante las conversaciones, el tema crucial del armamento nuclear no fue aprobado.
“La reunión fue bien, se llegó a un acuerdo sobre la mayoría de los puntos, pero el único punto realmente importante, el armamento nuclear, no se aprobó. Con efecto inmediato, la Armada de Estados Unidos, la mejor del mundo, comenzará a bloquear a todos los buques que intenten entrar o salir del estrecho de Ormuz”, afirmó Trump. Además, el mandatario ordenó a la Armada interceptar todos los barcos en aguas internacionales que hayan pagado un peaje a Irán para transitar por el estrecho, calificando dicha tasa de “ilegal”.
Trump subrayó que el bloqueo comenzará pronto y que otros países se unirán a esta acción. “No se permitirá que Irán se beneficie de este acto ilegal de extorsión. Quieren dinero y, más importante aún, quieren armas nucleares”, agregó. A pesar de su firme postura, el presidente expresó su esperanza de que eventualmente se logre un acuerdo que garantice la libre entrada y salida en esta vía marítima, aunque acusó a Irán de haber obstaculizado el proceso al colocar minas en la zona.
“Esto es extorsión internacional, y los líderes de los países, especialmente de Estados Unidos, jamás se dejarán extorsionar”, insistió Trump, quien también mencionó que su país se encargará de desminar el estrecho.
El anuncio de Trump se produjo tras recibir un informe del vicepresidente JD Vance y de sus enviados especiales, Steve Witkoff y Jared Kushner, sobre los resultados de las negociaciones que se llevaron a cabo durante el fin de semana en Islamabad. Estas conversaciones representaron los contactos de más alto nivel entre Estados Unidos e Irán desde la revolución islámica de 1979. Trump lamentó que, a pesar de que la reunión se extendió por casi 20 horas, Irán no mostró disposición para renunciar a sus ambiciones nucleares, aunque reconoció que hubo suficientes avances para mantener la tregua en los combates.
En un contexto paralelo, el presidente ruso, Vladimir Putin, ofreció su mediación en la búsqueda de una solución pacífica al conflicto en Oriente Medio. En una llamada telefónica con el presidente iraní, Masud Pezeshkian, Putin expresó su disposición a facilitar un acuerdo político y diplomático, según informó el Kremlin.

