El secretario general del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Diosdado Cabello, afirmó este lunes que el triunfo del candidato José Antonio Kast en las elecciones presidenciales de Chile es atribuible al presidente Gabriel Boric, a quien acusó de gobernar “en la tibieza”.
En una rueda de prensa semanal del PSUV, transmitida por el canal estatal VTV, Cabello expresó: “Por todo esto hay que darle gracias al actual presidente, es responsable, cuando usted quiere gobernar en la tibieza, cuando usted no quiere entender quién lo eligió sino que quiere gobernar para las élites, ocurren estas cosas”.
Al ser preguntado sobre la posibilidad de que Kast expulse a los migrantes venezolanos de Chile, Cabello aseguró que estos serán recibidos “con los brazos abiertos”. Además, no descartó que el presidente electo adopte esta política, sugiriendo que debe obedecer a su “amo”, en referencia al presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
“¿Que quieren expulsar a los venezolanos? bueno esa es la orden allá (Estados Unidos), su amo hace lo mismo. Tiene que hacer lo mismo porque sino se raya (queda expuesto) y además este seguramente le va a poner su toque personal”, añadió Cabello.
En otro momento, Cabello recordó que los padres de Kast estuvieron involucrados en desapariciones durante la dictadura de Augusto Pinochet, lo que ha generado controversia en el contexto político actual.
José Antonio Kast, quien se describe como liberal en lo económico, asumirá la presidencia de Chile en marzo, tras obtener una victoria en las 16 regiones del país, marcando la segunda victoria más amplia en una segunda vuelta desde el retorno a la democracia, solo superada por la de Michelle Bachelet en 2013.
Uno de los temas centrales de la campaña de Kast ha sido la migración y la seguridad interna. Aunque inicialmente su discurso se centró en la expulsión de inmigrantes en situación irregular, durante la campaña moderó su tono, sugiriendo que su intención era “invitarlos a salir” del país.
Su plan, denominado “Escudo Fronterizo”, presenta similitudes con las políticas de inmigración de Trump, incluyendo la propuesta de construir muros de más de 5 metros de altura, zanjas, drones con reconocimiento facial y radares térmicos.

