Oncólogos de La Araucanía enfrentan graves acusaciones por reclutar pacientes con cáncer para tratamientos experimentales en la Clínica James Lind.
Dos oncólogos de renombre en la región de La Araucanía se encuentran bajo una seria acusación tras ser señalados por el reclutamiento de pacientes con cáncer del sistema público. Se les acusa de haber llevado a estos pacientes, bajo engaños, a un centro médico donde supuestamente se les realizaron estudios clínicos de un tratamiento experimental. La Clínica James Lind es el foco de atención de esta denuncia, con la intervención del Servicio de Salud, la Contraloría y la Fiscalía Regional, ya que las familias afectadas sostienen que no estaban al tanto de que estaban participando en un ensayo clínico.
Una de las afectadas, Malva González, recibió en 2019 un diagnóstico de cáncer colorrectal en etapa cuatro. Comenzó su tratamiento en el Hospital Regional Dr. Hernán Henríquez Aravena de Temuco, donde, según su familia, estaba respondiendo positivamente a las quimioterapias. Su oncólogo, Patricio Yáñez Weber, le comunicó en enero de 2022 que había sido seleccionada como ‘beneficiaria para un nuevo tratamiento en la clínica James Lind’, el cual, según él, le otorgaría un ‘90% de probabilidad’ de sanación del cáncer, según lo declarado por su hija, Natalia Schaaf, en una entrevista con Mega Investiga.
La familia de Malva relata que, en el momento de firmar el ingreso al programa, el médico no respondió a las preguntas de la paciente ni de su familia, argumentando que estaba ‘apurado’ por tener ‘más pacientes que atender’. Malva comenzó el nuevo tratamiento, pero su estado de salud se deterioró rápidamente. Después de seis meses, su condición empeoró y falleció el 25 de enero de 2023. Su hija Paula Schaaf expresó que, de haber continuado con la quimioterapia en el hospital, su madre habría estado bien, ya que los tumores estaban cediendo. “Esa clínica la mató”, afirmó Paula.
Otro testimonio es el de Jessica Figueroa, quien a sus 54 años fue diagnosticada con cáncer de mama en 2017. Comenzó su tratamiento en el Hospital Regional de Temuco, pero fue enviada a la Clínica James Lind sin que se le consultara. Jessica pensó que el tratamiento sería beneficioso, pero se sintió como un ‘conejillo de indias’. Estuvo un año en tratamiento y luego fue dejada sin medicamentos durante otro año, lo que le dificultó reincorporarse al sistema público de salud. Durante ese tiempo, su cáncer avanzó a otras partes de su cuerpo. Su hija, Katherine Arriagada, relató que, al salir de la clínica, Jessica no solo había desarrollado trombosis, sino que el cáncer había metastatizado a su cabeza.
Jessica también afirmó que, al ingresar al tratamiento, nunca se le informó que se trataba de un ensayo clínico. El doctor Yáñez no proporcionó detalles cuando se le consultó, y no se les informó que la clínica era de su propiedad. “Ellos lucran con las personas, no más”, lamentó Jessica.
La situación ha generado una gran preocupación en la comunidad y ha llevado a las autoridades a investigar las prácticas de la Clínica James Lind y la conducta de los médicos involucrados. Las denuncias de los pacientes y sus familias resaltan la necesidad de una mayor transparencia en los tratamientos médicos y la protección de los derechos de los pacientes en el contexto de ensayos clínicos.

