Gabriel “Coca” Mendoza comparte su emotiva historia familiar y la última conversación con su padre, revelando sentimientos de perdón y reconciliación.
En el reciente episodio del programa “Podemos Hablar”, Gabriel “Coca” Mendoza compartió un emotivo relato sobre su relación con su padre, quien falleció. Durante la conversación, el exfutbolista recordó cómo fue su última interacción con él, un momento que marcó su vida personal. Mendoza reveló que su padre biológico lo abandonó cuando él era un niño, lo que generó una distancia de muchos años entre ellos.
Mendoza comenzó su relato reconociendo el apoyo que recibió de su familia materna, específicamente de su abuela, su madre, y sus tíos y primos, a quienes agradeció por su cuidado y apoyo. Sin embargo, enfatizó que su relación con su padre era diferente, afirmando: “Conservando y guardando el respeto a la familia Mendoza, que ellos se portaron espectacular conmigo, lo tengo que dejar muy claro, por parte de mi abuela, de su madre, y de mis tíos y mis primos. Pero yo digo que él me engendró solamente, porque yo soy padre y los que somos papás sabemos que no podemos dejar a un hijo botado”.
El exfutbolista continuó explicando que su padre se marchó cuando él tenía apenas cinco años y que no lo volvió a ver hasta mucho tiempo después, cuando ya había alcanzado ciertos logros en su vida. “Se fue y no lo volví a ver más hasta que después yo logré todo lo que logré”, comentó. Al recordar su encuentro posterior, Mendoza describió a su padre como “un personaje desconocido para mí cuando lo conocí”.
Coca Mendoza también relató que, a pesar de los problemas que había tenido en su vida personal, nunca podría imaginar dejar a un hijo de lado. “Llevé a mis dos hijas mayores y le di a entender de que, yo siendo padre, independiente de los problemas que yo haya tenido con mi pareja y todo, no podría dejar de lado u olvidarme de un hijo, menos de tu único hijo”, explicó.
Años después, su abuela le sugirió que contactara a su padre, quien se encontraba enfermo en Argentina. Sin embargo, Mendoza se mostró reacio a hacerlo, expresando que no tenía interés en establecer contacto. “Yo dije ‘Yo no tengo nada que ver con él’, yo nunca lo quise llamar”, recordó. Sin embargo, un día sintió la necesidad de llamarlo y descubrió que estaba en el hospital. Al comunicarse, una de las hijas de su padre le informó que este no podía abrir los ojos.
A pesar de la situación, Mendoza decidió hablar con su padre. “Le digo ‘coloca el altavoz y yo voy a hablar con él, tú escucha, porque no es nada malo’”, narró. La familia de su padre facilitó la conversación con un médico, permitiendo que Coca pudiera expresarse. Durante esa llamada, Mendoza le dijo a su padre: “Mira Gabriel, si tú quieres que yo te perdone, yo no soy nadie para perdonarte. Sí hubieras estado tú, a lo mejor no hubiera sido lo mismo. Yo logré todo lo que logré gracias a mi familia materna, mi abuelo y mi abuela. Tú recupérate para tu familia, yo no tengo nada contra ti, no tengo rabia, no tengo odio, no tengo nada”.
En un momento conmovedor, su hermana le informó que su padre había abierto los ojos. Mendoza le dijo: “te exculpo de todo, así que recupérate para el bien de tu familia”. Después de esa conversación, la llamada se cortó. Poco tiempo después, recibió la noticia de que su padre había fallecido. “Pasan 10 minutos y me llaman de vuelta que había fallecido”, concluyó Gabriel “Coca” Mendoza.

