A partir de este año, los pensionados en Chile experimentarán cambios significativos en el sistema de pensiones, con la introducción de nuevos aportes y la expansión gradual de la Pensión Garantizada Universal (PGU). La Reforma Previsional, que beneficiará a quienes ya están pensionados, comenzará a implementarse en enero de 2026.
Entre las principales medidas de esta reforma se encuentran la Compensación por Expectativa de Vida, que está dirigida a las mujeres, y el Beneficio por Años Cotizados, que reconocerá los años de ahorro previsional acumulado y se sumará automáticamente a las pensiones. Durante el año 2026, la PGU iniciará una fase de expansión, permitiendo que un mayor número de personas acceda a este beneficio, aunque su incorporación se realizará de manera gradual.
Desde enero hasta octubre de 2026, se llevarán a cabo varias implementaciones clave. En enero, entrarán en vigencia dos beneficios principales: el Beneficio por Años Cotizados, que se entregará automáticamente como un aporte mensual adicional en Unidades de Fomento (UF) a quienes estén pensionados por vejez o invalidez a través de AFP o compañías de seguros, y que tengan 65 años o más, siempre que cumplan con los requisitos establecidos. Además, se otorgará la Compensación por Diferencias de Expectativa de Vida, un aporte calculado en UF destinado a complementar la pensión de las mujeres pensionadas.
En agosto de 2026, los empleadores deberán realizar un aporte del 0,9% a la Cotización con Rentabilidad Protegida (CRP) y un 0,1% a la cuenta individual del trabajador, lo que elevará el aporte total al Seguro Social al 3,5%. En septiembre, la PGU para personas de 75 años o más aumentará a $250,000, monto que se ajustará según el Índice de Precios al Consumidor (IPC) para quienes cumplan con la edad requerida. También se abrirá una nueva oportunidad de postulación a la PGU para quienes reciban beneficios de leyes de reparación y pensiones de gracia.
Finalmente, en octubre de 2026, el Instituto de Previsión Social (IPS) notificará a las personas de 75 años o más que actualmente reciben el Aporte Previsional Solidario de Vejez (APSV) sobre la conveniencia de renunciar a este beneficio para optar por la Pensión Garantizada Universal (PGU). Estos cambios marcan un avance significativo en el sistema de pensiones chileno, buscando mejorar la calidad de vida de los pensionados.

