El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) de Chile ha reportado que la tasa de desempleo se situó en 8,0% durante el trimestre de octubre a diciembre de 2025, lo que representa una disminución de 0,1 puntos porcentuales en comparación con el mismo periodo del año anterior. Esta reducción se atribuye al aumento en la fuerza laboral y al incremento en el número de personas ocupadas, que creció un 1,8% en ambos casos.
El informe del INE detalla que, a pesar de la baja general en la tasa de desempleo, el número de personas desocupadas aumentó un 1,4%, siendo este incremento impulsado principalmente por quienes buscan trabajo por primera vez, que alcanzaron un 24,4%. En el desglose por género, la tasa de desocupación entre hombres fue del 7,7%, lo que representa un aumento de 0,6 puntos porcentuales en un año. Este aumento se debe a un crecimiento del 1,0% en la fuerza de trabajo masculina, que superó el 0,4% de incremento en el número de hombres ocupados. Además, el número de hombres desocupados creció un 9,8%, afectado por un aumento del 7,2% en los cesantes y un notable 38,2% en quienes buscan empleo por primera vez.
Por otro lado, la tasa de desocupación en mujeres se situó en 8,5%, lo que significa una disminución de 0,9 puntos porcentuales interanualmente. Este descenso se relaciona con un aumento del 2,7% en la fuerza laboral femenina, aunque este crecimiento fue menor al 3,7% registrado en el número de mujeres ocupadas. Las cifras indican que las mujeres desocupadas se redujeron en un 7,0%, principalmente debido a una disminución del 9,7% en el número de cesantes.
El total de personas ocupadas en el país creció un 1,8%, con un aumento del 3,7% en el caso de las mujeres y un modesto 0,4% en los hombres. Los sectores económicos que más contribuyeron a este crecimiento fueron los servicios administrativos y de apoyo, con un incremento del 26,5%, seguido por el alojamiento y servicios de comidas (7,4%), actividades de salud (4,2%) y transporte (5,3%).
En cuanto a la informalidad laboral, se observó un aumento en la tasa de informalidad, que alcanzó el 28,7% para las mujeres y el 25,4% para los hombres, con un incremento de 0,3 y 0,6 puntos porcentuales, respectivamente. Los sectores que más incidieron en la informalidad fueron los servicios administrativos y de apoyo (25,3%) y actividades de salud (18,2%). Por categoría ocupacional, las asalariadas privadas y las trabajadoras por cuenta propia mostraron las mayores tasas de informalidad, con un 9,4% y un 1,5%, respectivamente.

