El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, reafirmó este domingo que el canal interoceánico es de propiedad panameña y permanecerá bajo su soberanía, en respuesta a las declaraciones del presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, quien amenazó con exigir su devolución si no se ajustan las tarifas de tránsito.
Mulino comunicó a la nación que “cada metro cuadrado del Canal de Panamá y sus zonas adyacentes es de Panamá y lo seguirá siendo. La soberanía e independencia de nuestro país no son negociables”. Este mensaje fue transmitido a través de un video oficial del Gobierno panameño.
Historia del Canal de Panamá
El canal fue construido por Estados Unidos, que lo inauguró en el año 1914 y lo administró hasta su traspaso al Estado panameño el 31 de diciembre de 1999. Este traspaso fue el resultado de los Tratados Torrijos-Carter, firmados el 7 de septiembre de 1977 en Washington por el entonces presidente de Panamá, Omar Torrijos, y el presidente estadounidense Jimmy Carter.
Controversia por las tarifas del canal
Las declaraciones de Trump han generado un debate internacional, ya que el presidente electo criticó las tarifas que Panamá cobra por el tránsito de embarcaciones a través del canal, calificándolas de “ridículas”. En su plataforma Truth Social, Trump argumentó que el comercio marítimo de Estados Unidos ha sido tratado de manera “injusta e imprudente”.
Además, Trump expresó su inquietud por lo que considera una creciente influencia de China en la administración del canal, sugiriendo que esta situación representa una “estafa” para los intereses estadounidenses. Según sus declaraciones, si Panamá no puede asegurar una operación “segura, eficiente y confiable” del canal, él exigirá la devolución de esta infraestructura estratégica a control estadounidense.
Reacciones a las declaraciones de Trump
Las afirmaciones de Trump han suscitado reacciones tanto en Panamá como a nivel internacional, reavivando tensiones históricas en torno al canal. Este canal, que fue construido y administrado por Estados Unidos hasta su traspaso en 1999, es actualmente una de las principales fuentes de ingresos para Panamá, reportando ganancias cercanas a 5.000 millones de dólares en el último año fiscal.

