El Superintendente de Servicios Sanitarios destaca la necesidad de que las empresas se preparen para escenarios críticos de disponibilidad hídrica ante el cambio climático.
El cambio climático continúa siendo un tema central en la interacción entre los sectores público y privado en Chile. En este contexto, el jueves por la mañana se inauguró la Expo Agua 2024, un evento en el que diversas autoridades, ejecutivos y expertos discutieron sobre la crisis hídrica que afecta al país. Durante la jornada, Jorge Rivas, Superintendente de Servicios Sanitarios, destacó la forma en que tanto el sector público como el privado han integrado el cambio climático en sus estrategias de gestión. Rivas mencionó que “nuestra legislación es del año 90, y es una legislación que nació sin el concepto de cambio climático. Pese a eso, nosotros tenemos que seguir avanzando porque no podemos quedarnos dormidos”. A pesar de que la legislación actual no aborda específicamente el cambio climático, Rivas subrayó que existen herramientas que permiten a las entidades adaptarse a esta problemática y avanzar en planes quinquenales.
El Superintendente enfatizó que el sector sanitario cuenta con dos herramientas clave para enfrentar el desafío del cambio climático. La primera de ellas son los planes de inversión y desarrollo que las empresas deben proyectar a cinco años. La segunda herramienta son los estudios sanitarios que realizan las compañías, donde se establecen acuerdos sobre los planes de inversión, la retribución y los estándares a fijar. Rivas explicó que, en el caso de las fuentes de agua superficiales, se utiliza el concepto de probabilidades de excedencia para definir el nivel de sequía, indicando que actualmente se está trabajando con un 99% de excedencia, lo que representa el escenario más severo posible. “Es decir, las empresas sanitarias tienen que ponerse en el peor escenario de disponibilidad hídrica superficial”, comentó Rivas.
Además, el Superintendente indicó que el regulador exige a las empresas sanitarias que, para el quinquenio en curso, deben elevar sus estándares y dimensionar la infraestructura necesaria para enfrentar el peor de los escenarios. Este proceso se discute en el contexto de las tarifas, ya que los costos deben ser retribuidos adecuadamente, lo que ha permitido a las empresas sortear los desafíos actuales.
Daniel Tugues, gerente general de Aguas Andinas, también participó en el evento y destacó que el cambio climático ha impactado a la industria de manera más rápida y severa de lo que se había anticipado. Tugues mencionó que las empresas del sector y las autoridades han tenido que actuar con rapidez para abordar este fenómeno. “La ciudadanía también ha comenzado a poner de su parte, haciendo un uso muy responsable. De hecho, la demanda ha caído significativamente en Santiago. Hoy la demanda es 8% menos a la que existía en 2019”, afirmó Tugues. Sin embargo, el ejecutivo advirtió que estas medidas son soluciones de emergencia que no garantizan la seguridad hídrica necesaria para una ciudad capital como Santiago.
Tugues subrayó que la industria sanitaria debe enfocarse en resolver problemas específicos como la turbiedad y la escasez de agua. En este sentido, mencionó que Aguas Andinas inauguró en 2020 mega estanques en Pirque como parte de sus esfuerzos. Además, el gerente general informó que actualmente se encuentra en tramitación ambiental un proyecto de captación alternativa al río Maipo, que permitirá conectar el embalse El Yeso con aguas cristalinas, utilizando las principales plantas de producción de agua potable de la región sin afectar el río. A esta iniciativa se suma el proyecto Retorno Maipo, que consiste en tomar agua servida y tratada para devolverla a la cuenca. Tugues también anticipó que en las próximas semanas se anunciará un piloto concreto de infiltración de acuíferos en Santiago.

