Autoridades australianas buscan a un hombre que arrojó café hirviendo a un bebé en Brisbane. El menor, Luka, sufrió graves quemaduras y necesita más tratamientos.
Las autoridades australianas han puesto en marcha una búsqueda internacional para localizar al hombre que arrojó café hirviendo sobre un bebé de nueve meses en un parque de Brisbane. Este incidente, que tuvo lugar el 27 de agosto, ha generado una intensa atención mediática y un esfuerzo significativo por parte de la policía. El sospechoso, un hombre de 33 años, huyó del país poco después del ataque y actualmente es objeto de una búsqueda activa.
El ataque ocurrió en el parque Hanlon, donde el bebé, llamado Luka, se encontraba disfrutando de un picnic con sus padres. En un momento inesperado, el atacante se acercó y vació un termo de café hirviendo sobre el menor, lo que resultó en graves quemaduras en su rostro, brazos y piernas. En respuesta a este acto violento, la policía de Queensland ha emitido una orden de arresto contra el sospechoso, quien enfrenta cargos de lesiones corporales graves, un delito que podría conllevar una condena de cadena perpetua.
A pesar de los esfuerzos de las autoridades, el hombre logró evadir la captura y abandonó Australia desde el aeropuerto de Sydney, apenas 12 horas antes de que se confirmara su identidad, la cual no ha sido divulgada al público. El inspector Paul Dalton, en declaraciones a los medios, indicó que los motivos detrás del ataque aún son inciertos. Aunque se tiene conocimiento del país al que el sospechoso ha huido, el inspector advirtió que revelar esta información podría comprometer la investigación en curso.
El sospechoso es descrito como un trabajador itinerante que ha viajado a Australia en varias ocasiones desde 2019 y que tenía residencias en los estados de Victoria y Nueva Gales del Sur. Además, se ha informado que el hombre estaba al tanto de las “metodologías policiales” y que había estado realizando “actividades de contravigilancia” para evitar ser capturado.
Los padres de Luka han compartido su angustia tras enterarse de que el sospechoso había logrado salir del país. La madre del bebé expresó su desconsuelo, señalando que parecía que las autoridades estaban muy cerca de atrapar al atacante, lo que significa que ahora tendrán que esperar indefinidamente para obtener justicia para su hijo. En cuanto al estado de Luka, sus padres han informado que el menor ha sufrido lesiones graves y ha tenido que someterse a múltiples operaciones e injertos de piel. El padre del bebé mencionó que Luka se encontraba de “buen humor”, aunque es posible que necesite más injertos de piel en el futuro.
Para ayudar a la familia en este difícil momento, se ha creado una página de recaudación de fondos que ha logrado reunir cerca de 100 mil dólares estadounidenses.

