El Banco Central de la República Argentina (BCRA) ha decidido llevar a cabo un remate de 1.500 tambores que contienen monedas que han perdido su valor nominal, pero que aún conservan interés para el mercado. Esta iniciativa tiene como objetivo optimizar los recursos del banco y liberar espacio en sus instalaciones mediante la venta de estos lotes al mejor postor. En un contexto donde el uso del efectivo ha disminuido, el BCRA busca acelerar el proceso de consolidación del uso de medios de pago electrónicos, que se han vuelto cada vez más preferidos por el público. Este cambio se fundamenta en la histórica inflación que afecta a la economía argentina, que supera el 200% en comparación interanual y ha acumulado más del 100% en lo que va de 2024. Esta situación ha llevado a que los billetes se vuelvan obsoletos, dado que se requiere una gran cantidad de ellos incluso para las transacciones cotidianas más pequeñas.
Por otro lado, el BCRA ha tomado la decisión de no emitir nuevos billetes a través de la Casa de la Moneda debido al elevado costo de producción, ya que imprimir en el exterior resulta más económico que hacerlo en esa entidad. En este sentido, se ha dado un paso hacia la eliminación de la Casa de la Moneda, que actualmente se encuentra intervenida con la designación del abogado Pedro Daniel Cavagnaro. Además, se ha optado por la rescisión inmediata de los contratos de impresión de billetes de 1.000 y 2.000 pesos a partir de octubre, lo que permitirá dar vacaciones al personal hasta fin de año.
La denominada “guerra contra el efectivo” ha sumado un nuevo capítulo, ya que el BCRA llevará a cabo una subasta pública el próximo 21 de noviembre. Esta subasta incluirá monedas que aún están en curso legal, dado que puede haber un mercado para ellas, que están compuestas por metales que eventualmente podrían ser reciclados. Fuentes confirmaron a Infobae que “hay un interés público en esta subasta. Se trata de un enorme lote que ya no tiene eficiencia de uso”. Se precisó que se ofertarán aproximadamente 100.000 unidades, aunque se aclaró que las monedas deberán estar deformadas y en condiciones de no uso.
La subasta se llevará a cabo en la Ciudad de Buenos Aires y se realizará en dos sedes: Reconquista 266 (domicilio central) y Mayor Arturo Luisoni 2545, ambas en Buenos Aires. Los lotes estarán exhibidos para los interesados entre el 7 y el 13 de noviembre, en un horario de 10 a 14 horas. Cada lote estará integrado por pallets de madera, con un interior aproximado de un millón de unidades, y pesará alrededor de 7.200 kilos. El precio base de salida será de 4.390.000 pesos. Por ejemplo, un lote contiene un porcentaje de composición de “anillo dorado” que es del 92% de cobre, 2% de níquel y 6% de aluminio, mientras que el “núcleo” está compuesto por 75% de cobre y 25% de níquel.
Además, el BCRA ha decidido interrumpir los únicos contratos vigentes que mantenía con la Casa de la Moneda. Las entregas pendientes de billetes en pesos, que se han visto demoradas por dificultades en la producción de la imprenta estatal, serán llevadas a cabo por el BCRA. De hecho, estas denominaciones bajas son necesarias debido a los atrasos provocados por la inflación, y se espera recibir nuevos $20.000 para seguir produciendo $10.000 que cubran las necesidades de efectivo.

