Scotiabank pospone su proyecto ScotiaPay en Chile, mientras se enfoca en el crecimiento en Norteamérica y la consolidación de su oferta en banca de personas.
Mientras el mercado observa con atención la inminente entrada de Banco de Chile en el sector de adquirencia a través de su plataforma B-Pago, otro participante significativo en la industria ha decidido pausar un proyecto similar. Este es el caso de Scotiabank, una entidad canadiense que ha optado por retrasar el lanzamiento de su red ScotiaPay. A pesar de que Scotiabank mantiene una participación del 22,69% en Transbank, en agosto de 2023 estableció la sociedad “Scotia Operadora de Tarjeta de Pago S.A.” con el propósito de competir en este sector, utilizando el nombre de fantasía ScotiaPay, que ya se emplea para su billetera digital.
El capital inicial de esta nueva sociedad se fijó en $1.000 millones, dividido en 1.000 acciones nominativas, todas de una única serie, sin valor nominal y de igual valor. Scott Thomson, CEO global de Scotiabank, ha identificado a los mercados de Estados Unidos, Canadá y México como prioritarios para la entidad. Recientemente, la institución adquirió cerca del 15% de KeyCorp, un banco estadounidense, en una transacción que ascendió a casi US$ 2.800 millones. Posteriormente, se presentó el modelo de negocio a la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), y la sociedad recibió la aprobación del regulador.
El proyecto, liderado por Eduardo Meynet, SVP de Tecnología y Operaciones de Scotiabank Chile, avanzaba conforme a los plazos establecidos, a la espera de resoluciones judiciales que aclararan la incertidumbre regulatoria en el ámbito de los medios de pago, así como de una posible venta de Transbank, la cual no se concretó durante el verano.
Desde septiembre de 2022, cuando Scott Thomson asumió como nuevo CEO de la matriz de Scotiabank, se ha orientado hacia una estrategia que prioriza el negocio en Norteamérica, considerando a Estados Unidos, Canadá y México como mercados clave. En la última reunión de accionistas, celebrada el 9 de abril de 2024, Thomson expuso que “nuestra nueva estrategia se basa en cuatro pilares estratégicos: Crecer y obtener escala en los mercados prioritarios; aumentar las relaciones con clientes primarios; facilitar el hacer negocios con nosotros; ganar como un solo y mismo equipo”.
Thomson enfatizó que el crecimiento y la obtención de escala en los mercados prioritarios se centrarán en Norteamérica, destacando la importancia de una asignación de capital más disciplinada y rigurosa, dirigiendo la mayor parte de las nuevas inversiones hacia las franquicias en Canadá, Estados Unidos y México. Además, mencionó que “estamos entre los cinco principales bancos de México y entre los diez bancos extranjeros más grandes de Estados Unidos, por lo que somos el único banco que opera a gran escala en todo el corredor norteamericano”. Esto, según él, proporciona beneficios significativos a los clientes, especialmente a aquellos en gestión patrimonial y banca comercial, así como a las multinacionales que operan en toda Norteamérica.
En cuanto a la operación de Scotiabank en Chile, fuentes del mercado indican que la matriz valora altamente esta operación en comparación con sus filiales en Perú y Colombia. Recientemente, Scotiabank Perú vendió su financiera CrediScotia a Santander, y la operación en Colombia está en proceso de venta. En el contexto actual, dado que el enfoque de Scotiabank está en Norteamérica, la incursión en el negocio de adquirencia no se considera una prioridad inmediata, especialmente mientras se esperan definiciones regulatorias en el sistema de medios de pago.
Según información obtenida por DF, en los últimos estados financieros a marzo de 2024, “Scotia Operadora de Tarjeta de Pago S.A.” no reporta cifras que indiquen actividad alguna, como ingresos, gastos o resultados. Durante la junta de accionistas de Scotiabank Chile en marzo de 2024, Diego Masola, country head de la operación, presentó la estrategia para el año en curso. Masola indicó que el objetivo es consolidar la oferta en banca de personas, buscando un crecimiento del 10% en ingresos y del 18% en depósitos, enfocándose en productos de mayor rentabilidad que impacten en la principalidad de los clientes. En el área de gestión patrimonial, la meta es incrementar en un 20% los activos administrados y superar los 1.000 clientes en la banca privada. Para la banca mayorista, los esfuerzos se centrarán en aumentar la base de clientes primarios. Masola también mencionó la intención de avanzar en el desarrollo de la banca multinacional, con el objetivo de que Scotiabank se convierta en el banco de referencia para la administración de flujos locales e internacionales de sus clientes, consolidándose como un banco de relaciones y no solo de préstamos.
