El presidente electo de Chile, José Antonio Kast, deberá renunciar a su militancia en el Partido Republicano antes de asumir el cargo, según lo indicado por Arturo Squella, líder de la colectividad. Squella destacó que este paso es un “hito de responsabilidad” y simboliza el compromiso del futuro mandatario con la imparcialidad política que debe caracterizar a un presidente de la República.
En declaraciones a La Tercera, Squella subrayó que la renuncia de Kast es un requisito que se había anticipado desde el 14 de diciembre, cuando comenzaron a delinearse los pasos para la instalación del nuevo gobierno. “Uno de ellos, simbólico para nosotros en el Partido Republicano, es precisamente que el presidente electo, antes de asumir el cargo de Presidente de la República, deje la militancia del partido que fundó”, afirmó Squella, quien también es próximo senador.
El timonel del partido recordó que durante la campaña electoral se enfatizó la importancia de que un presidente no mantenga vínculos con un partido político. “Hoy quedan dos o tres semanas para que eso se materialice”, agregó, refiriéndose al tiempo que queda antes de la asunción de Kast, programada para el 11 de marzo.
Aunque aún no se ha fijado una fecha exacta para la renuncia de Kast, Squella reiteró que es un proceso que debe completarse antes de la toma de posesión. Este cambio es parte de un conjunto de hitos que el partido ha considerado cruciales para la transición hacia el nuevo gobierno.
En otros temas, el futuro ministro del Interior ha comenzado a abordar cuestiones críticas como el déficit fiscal y la posible acusación constitucional contra Nicolás Grau, mientras que la normativa educativa que prohíbe el uso de celulares en las aulas sigue generando debate. Además, se ha confirmado que las actividades oficiales de la nueva administración comenzarán el 9 de marzo con la llegada de delegaciones internacionales.

