
El intendente de Necochea, Arturo Rojas, ha propuesto la creación de una nueva tasa del 3% sobre las ventas de nafta, gasoil y GNC en las estaciones de servicio del distrito. Los fondos recaudados de esta medida estaban destinados a la reparación de calles y al mantenimiento de la vía pública del municipio. Sin embargo, esta iniciativa ha generado fuertes críticas por parte de los concejales de la oposición y de diversas entidades agropecuarias, lo que ha llevado a que finalmente se desestime la propuesta. “Fue retirada”, confirmó el jefe comunal en una entrevista con Infobae.
Detalles de la propuesta
La propuesta, titulada Tasa Mantenimiento Red Vial Urbana Municipal, comenzó a debatirse el pasado martes, tras la presentación de la subsecretaria de la Agencia de Recaudación, Rocío Zabaljauregui, ante la Comisión de Economía del Concejo Deliberante de Necochea. Esta tasa se iba a sumar al proyecto de la Ordenanza Fiscal Impositiva 2025, que entrará en vigencia a partir del 1 de enero del próximo año. La intención del oficialismo era que la propuesta fuera debatida el jueves, aunque esto dependía de las negociaciones entre los concejales.
El tributo, que buscaba ser aplicado por el vecinalismo, actualmente cercano a Unión por Patria, consistía en el cobro de un porcentaje por cada litro o fracción de combustible vendido en las estaciones de servicio. Sin embargo, había algunas excepciones, como para los vehículos que pertenecieran a la flota de transporte público, móviles policiales, municipales y camiones de más de 3500 kg.
Reacciones de la comunidad
La propuesta encontró resistencia por parte de sectores agropecuarios y de la comunidad necochense. La Sociedad Rural y Coninagro expresaron su rechazo a la implementación de esta tasa. “La Municipalidad de Necochea, a través de 2025, está creando una nueva denominada ‘Tasa Municipal’, que se le sumaría a la Portuaria, lo que encarecería la exportación e importación de granos e insumos intermedios en el Puerto Quequén”, publicó Coninagro en un comunicado.
Elbio Laucirica, productor de Rauch y titular de la entidad, manifestó: “Desde no estamos de acuerdo con nuevos tributos de fines meramente recaudatorios, entendemos que puede bajar el excesivo gasto que termina pagando el contribuyente de otra manera. Esperamos que los miembros de la provincia de Buenos Aires, al estudiar y aprobar la Ordenanza, respeten el mandato recibido en las urnas”.
Con un tono similar, también expresaron su preocupación por este tipo de medidas. “En la ordenanza presentada se proponen aumentos totalmente desmedidos respecto a los índices de inflación, y no se pretende dentro del partido destacar que los servicios rurales deberían ser afectados; tal fin debería determinarse en el presupuesto de manera arbitraria”, advirtieron.
Además, mencionaron que la tasa adicional en Quequén fija un valor medio de 3 toneladas cargadas y descargadas. “Pareciera que el afán recaudatorio no tiene límite. Rechazamos imposiciones abusivas e inconsultas. Proponemos humildemente que desde nuestra institución el municipio intente racionalizar un poco sus recursos con mayor eficiencia, en vez de ahogar a los vecinos y productores del distrito”, añadieron.
Postura de la oposición
Junto a los ruralistas, el bloque de la UCR en Necochea también rechazó los gravámenes sobre combustibles, asegurando que esto podría generar un impacto negativo en los costos para los consumidores locales. “No estamos dispuestos a continuar analizando si se elimina la discusión, ya que la consideramos abusiva”, adelantó el concejal Gonzalo Diez.
Para avanzar en el tratamiento de la reforma fiscal, el oficialismo tuvo que acceder a realizar varias modificaciones a la propuesta original, las cuales fueron solicitadas e incluyen la actualización polinómica de forma trimestral de las tasas, manteniendo la mercadería vinculada que pasa por el puerto Quequén.
Quienes están familiarizados con la dinámica política local señalan que el incremento de tasas se está aplicando para el sostenimiento de rentas generales. Por lo tanto, se aplica a obras específicas, lo que podría ser un tema de debate amplio. Se advierte que las cargas locales pueden afectar la afluencia de toneladas graneleras, ya que estas podrían decidir destinarse a otros puertos cercanos que son menos exigentes, como Bahía Blanca.