La ex ministra de la Corte Suprema de Chile, Ángela Vivanco, ha sido trasladada a un módulo de alta seguridad en la cárcel de San Joaquín tras la llegada de una detenida considerada de alta peligrosidad.
Vivanco, quien se encuentra en prisión preventiva desde hace tres semanas, enfrenta cargos por cohecho y lavado de activos en el marco de la denominada trama bielorrusa. Su traslado se produjo luego de que Gendarmería decidiera reubicarla del módulo 14 al módulo 7, destinado a imputadas de alta connotación pública, debido a la llegada de una adolescente imputada por homicidio que generó preocupación por la seguridad de la ex magistrada.
Según reportes de Gendarmería, la decisión de cambiar a Vivanco de módulo fue una medida preventiva. A pesar de la inquietud inicial de su defensa, que solicitó una cautelar de garantías a través de su abogado, Jorge Valladares, este último desistió de la acción tras confirmar que la reubicación se realizó para salvaguardar la integridad de la ex jueza.
En su nuevo módulo, Vivanco se encuentra en una celda individual, donde se prepara para su audiencia de reformalización, que incluye su posible imputación relacionada con la libertad condicional otorgada a Hugo Bustamante, condenado por el femicidio de Ámbar Cornejo. Además, dos médicas extranjeras involucradas en el caso de licencias médicas falsas, que también estaban en el módulo anterior, han sido trasladadas al mismo lugar que ocupa Vivanco.
Este cambio de módulo se produce en un contexto de creciente atención mediática y pública hacia el caso de la ex ministra, quien ha sido una figura prominente en el sistema judicial chileno.

