
La muerte del líder supremo de Irán, Alí Jamenei, en ataques coordinados de Estados Unidos e Israel ha desatado una ola de promesas de venganza por parte de las autoridades iraníes.
El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, declaró este domingo que vengar la muerte de Jamenei es un “derecho y un deber legítimo“. En un comunicado emitido por la televisión estatal, Pezeshkian enfatizó que “la República Islámica de Irán considera su deber y derecho legítimo vengar a los autores e instigadores de este crimen histórico“.
En respuesta a los ataques que resultaron en la muerte de Jamenei, el jefe del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Alí Larijani, prometió llevar a cabo ataques sin precedentes contra Estados Unidos e Israel. Larijani afirmó en un mensaje publicado en X (anteriormente Twitter): “AYER, IRÁN DISPARÓ MISILES CONTRA ESTADOS UNIDOS E ISRAEL, E HICIERON DAÑO. HOY, LES ATACAREMOS CON UNA FUERZA QUE JAMÁS HAN CONOCIDO“. Esta declaración se asemeja al estilo comunicativo del expresidente estadounidense Donald Trump, quien también había advertido sobre el uso de una fuerza “nunca antes vista” si Irán decidía tomar represalias.
La situación se ha intensificado, con Trump afirmando que las operaciones militares en Irán podrían extenderse por hasta cuatro semanas. Además, se reportó que Irán habría atacado el portaaviones estadounidense USS Abraham Lincoln, que recibió cuatro misiles balísticos, y Trump aseguró que nueve barcos de la marina iraní fueron “destruidos y hundidos“.
Este conflicto se desarrolla en un contexto de creciente tensión entre Irán y Estados Unidos, donde ambos países han mostrado su disposición a escalar el enfrentamiento militar. Las autoridades iraníes han dejado claro que consideran la venganza como una respuesta inevitable a la muerte de su líder supremo, quien había estado en el poder durante casi 37 años.