
La situación crítica de un abogado que enfrenta burlas y discriminación en medio de su enfermedad.
La disputa legal entre un abogado y su empleador ha llegado a su conclusión recientemente, tras un proceso que se inició en 2016. El abogado, de 46 años, presentó una denuncia por burlas y comentarios homofóbicos relacionados con su orientación sexual, lo que lo llevó a interponer un juicio por tutela laboral, alegando la violación de sus derechos fundamentales tanto como trabajador como individuo.
De acuerdo con información publicada por La Tercera PM, el abogado comenzó a trabajar en la Dirección del Trabajo el 1 de septiembre de 2013. Tres años después, surgieron rumores sobre bromas homofóbicas dirigidas hacia él, las cuales se manifestaban en diversas situaciones, como en desayunos, en charlas que él debía impartir a otros funcionarios, en el casino y en otros momentos de esparcimiento. Estos aspectos fueron documentados en el fallo emitido por el Juzgado de Letras del Trabajo de Talca, que resultó en una condena a la Dirección del Trabajo.
En su denuncia, el abogado expuso que sus superiores realizaban comentarios despectivos sobre su sexualidad, tales como: “Si eres homosexual, ¿eres el hombre o mujer de la relación?”, “deberían poner una silla de bicicleta, con el puro fierro, sin el sillín, para que sea feliz” y, en ocasiones en que llegaba tarde, se hacían comentarios como “debe estar peleando con otro hombre” o “seguro cuando llegue no se va a poder sentar”. En este contexto, el abogado solicitó una licencia médica en 2016 debido a un cuadro de depresión. En 2021, solicitó ser trasladado a la Dirección Regional del Trabajo, pero las burlas continuaron. Durante aniversarios y reuniones, tuvo que soportar comentarios y bromas inapropiadas sobre su persona y su traslado.
Además, el abogado mencionó que una compañera de trabajo de la Inspección de Curicó le informó sobre los insultos que el director del organismo había proferido en su contra, describiéndolo como “el weón flojo, no cuida la pega, vive con licencia y es un m… sin hijos”. En el fallo se indica que el abogado se encuentra actualmente con licencia médica, en una situación de salud y emocional muy deteriorada, lo que ha afectado gravemente su bienestar y su situación económica.
El abogado demandó una compensación de $20.000.000 por los daños sufridos. Sin embargo, el tribunal dictó una condena a la Dirección del Trabajo por un monto de $2.5 millones en concepto de daños morales. Además, se ordenó que, dentro de un plazo de dos meses tras la ejecución de la sentencia, todos los funcionarios de la Dirección Regional del Trabajo de Talca deben participar en una capacitación sobre Derechos Fundamentales en el ámbito laboral. Esta capacitación, que deberá ser presencial y de al menos 12 horas pedagógicas, será impartida por una universidad estatal acreditada, y los costos correrán a cargo de la entidad denunciada.
La sentencia se produjo en un contexto relevante, ya que se dio a conocer poco antes de la entrada en vigencia de la Ley Karin, que comenzó a aplicarse el 1 de agosto. En respuesta a la situación, Natalia Pozo, jefa del departamento Jurídico de la Dirección del Trabajo, declaró que la institución siempre ha cumplido con las sentencias de los tribunales una vez que estas son firmes y ejecutoriadas. Además, mencionó que no corresponde a la Dirección del Trabajo emitir opiniones sobre este caso específico, dado que está siendo tratado en los tribunales de justicia y aún quedan etapas por resolver en el marco del debido proceso, lo que incluye la posibilidad de recurrir a instancias superiores. En este momento, se están llevando a cabo los procedimientos internos que determinarán una posible responsabilidad administrativa.