El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, se ha consolidado como la figura más influyente del gabinete del presidente José Antonio Kast, enfrentando un desafío crucial al liderar una ambiciosa agenda de reformas económicas en un contexto de estrechos márgenes en el Congreso y crecientes presiones para apoyar a la clase media.
Desde su llegada al cargo, Quiroz ha asumido un rol protagónico, convirtiéndose en el vocero económico del nuevo gobierno. Su influencia se ha manifestado en su constante presencia en medios de comunicación, seminarios y encuentros empresariales, así como en su activa participación en el Congreso. Según fuentes de La Moneda, “generalmente, el ministro de Hacienda se acomoda en función de las políticas del gobierno. Con Quiroz ocurre lo contrario”.
Una de las primeras decisiones significativas que tomó fue instruir a los 25 ministerios a recortar un 3% de su presupuesto, una medida que ha sido cumplida en su mayoría, excepto por la ministra de Seguridad, Trinidad Steinert. A pesar de las críticas que podría generar, Quiroz aceptó aumentar los precios de los combustibles poco después de asumir, consciente de que esto podría afectar su popularidad.
El ministro enfrenta no solo la necesidad de ajustar el gasto público, sino también el reto de reactivar un crecimiento económico que se ha debilitado. La reciente alza en los combustibles ha llevado al gobierno a tomar medidas para contener las expectativas de la ciudadanía. Su visibilidad ha sido tal que incluso ha sido imitado por el comediante Stefan Kramer, siendo uno de los pocos miembros del gabinete en recibir tal atención.
Entre las iniciativas que lidera Quiroz se encuentran propuestas para reducir el precio de la vivienda mediante cambios en la ordenanza de urbanismo, la revisión del cobro del Crédito con Aval del Estado (CAE) y la reducción de impuestos corporativos. Sin embargo, la presidenta de Renovación Nacional, Andrea Balladares, ha señalado que, aunque es natural que Hacienda tenga un rol relevante en un escenario fiscal exigente, es crucial que este liderazgo se complemente con una visión integral que contemple el crecimiento y la seguridad de las familias.
El diputado de RN, Eduardo Durán, ha expresado que el principal desafío de Quiroz radica en sus “habilidades blandas”, esenciales para la negociación política. “Reconstruir va más allá de cuadrar cifras; implica sostener a quienes mueven el país día a día”, afirmó Durán, subrayando la importancia de no trasladar el costo de las reformas a la ciudadanía.
Las pequeñas y medianas empresas (Pymes), a través de la Multigremial Nacional, han solicitado medidas concretas, aunque hasta el momento el ministro no ha hecho declaraciones al respecto. Su agenda actual se centra en la negociación y presentación de la ley miscelánea, un paquete de iniciativas que, aunque se considera que podría impulsar la actividad económica, enfrenta un camino complicado en el Congreso, donde el oficialismo cuenta con 76 de los 78 votos necesarios para su aprobación.
La situación política y económica en Chile se encuentra en un momento crítico, y la capacidad de Quiroz para navegar estos desafíos será fundamental para el futuro del gobierno de Kast.

