Un estudio revela que el orden en que se consumen los alimentos puede influir significativamente en los niveles de azúcar en sangre, reduciendo el pico hasta un 73%.
La investigación, liderada por la doctora Alpana Shukla de Weill Cornell Medicine, se publicó en 2015 en la revista Diabetes Care y ha desafiado nociones comunes sobre los hábitos alimenticios. En el estudio, se observó que al cambiar el orden de los alimentos en una comida, los niveles de glucosa en sangre variaban drásticamente, incluso cuando se consumían las mismas calorías y tipos de alimentos. En un experimento con 11 pacientes con diabetes tipo 2, se demostró que comer primero verduras y proteínas, seguido de carbohidratos, resultaba en una reducción del 73,5% en el área bajo la curva de glucosa, en comparación con comer primero los carbohidratos.
La investigación sugiere que el desayuno, a menudo considerado la comida más importante del día, debe ser rico en proteínas. Un estudio de 2013 realizado por Heather Leidy en adolescentes con sobrepeso mostró que un desayuno alto en proteínas (30 gramos) ayudaba a controlar el apetito durante el resto del día, reduciendo el consumo de snacks y alimentos poco saludables. Esto se debe a que un desayuno proteico activa circuitos cerebrales que regulan el hambre.
Además, se ha discutido el impacto del café en ayunas. Aunque el café no causa daño estomacal en la mayoría de las personas, un estudio de 2020 de la Universidad de Bath encontró que consumir café negro fuerte en ayunas puede deteriorar la tolerancia a la glucosa. Por lo tanto, se recomienda consumir algo antes de tomar café para evitar efectos negativos en el control de azúcar en sangre.
En cuanto a la fruta, Harvard Health advierte que no debe consumirse sola en ayuno, especialmente si es de alto índice glucémico, ya que puede provocar picos de glucosa similares a los de los azúcares refinados. Un estudio reciente sugiere que las frutas deben ser consumidas al final de la comida para mejorar los marcadores metabólicos.
La investigación también ha abordado el impacto de las bebidas azucaradas, que se ha demostrado que elevan significativamente los picos de glucosa e insulina tras las comidas. Un metaanálisis de 2023 concluyó que estas bebidas son uno de los principales alimentos ultraprocesados que deben evitarse.
En resumen, los hallazgos sugieren que pequeños cambios en el orden de los alimentos pueden tener un impacto considerable en la salud metabólica. Se recomienda consumir primero verduras y proteínas, seguido de carbohidratos, y evitar el consumo de azúcares simples al inicio de las comidas. Estos cambios no solo son simples de implementar, sino que también pueden contribuir a un mejor control de la glucosa y, en última instancia, a una mejor salud general.

