La ministra de Seguridad Pública, Trinidad Steinert, compareció ante la Comisión de Seguridad del Senado el 8 de abril para abordar la salida de la exsubdirectora de Inteligencia de la Policía de Investigaciones (PDI), Consuelo Peña, negando cualquier injerencia en su despido. Steinert desmintió las versiones que sugieren que la salida de Peña se debió a una “pasada de cuentas” relacionada con el traslado del subprefecto Mauricio Fuentes, y rechazó las insinuaciones de motivos “amorosos” detrás de la decisión.
“Alguna injerencia mía, no. Y quiero expresar en este momento la incomodidad que me ha generado el sentir que hay ciertas expresiones, incluso, vejatorias por parte de la comunidad y de distintos actores. Yo soy madre además, y es complejo recibir estas expresiones con intentos de una historia paralela que no ha sido”, afirmó Steinert durante su intervención.
La ministra también se refirió a las especulaciones sobre un conflicto interno, señalando que “historia paralela desde el punto de vista, digamos, amoroso -que nunca ha sido así-, como eso no prendió, después se intenta hacer entender a la comunidad que hay un conflicto; un comploto algo así”.
En su comparecencia, Steinert destacó su trayectoria profesional, que se remonta a 2005 como fiscal, y enfatizó su compromiso con la seguridad del país. “Ahora estoy enfrentando esta crisis de seguridad con el mayor honor, y quiero que podamos realizar este trabajo con todas las instituciones que corresponden, que seamos un aporte en la construcción de un país más seguro, y eso es lo que me interesa y lo que me llama a servir al país”, expresó.
El senador Juan Luis Castro, quien cuestionó a la ministra sobre la salida de Peña, manifestó que “no tengo por qué no creerle”, aunque expresó ciertas dudas sobre el procedimiento y el oficio que la ministra envió a la PDI solicitando información sobre el traslado de detectives. Castro indicó que este asunto está pendiente de revisión por parte de la Contraloría, que deberá pronunciarse al respecto.

