Estados Unidos e Irán han acordado un alto el fuego de 15 días, durante el cual se abrirá el estrecho de Ormuz al tránsito de buques, en un intento por poner fin a las hostilidades que comenzaron el 28 de febrero. Este acuerdo se alcanzó justo antes de que expirara el ultimátum del presidente Donald Trump a Teherán para permitir el paso de embarcaciones por esta estratégica vía marítima.
Las negociaciones, que fueron coordinadas por Pakistán, han permitido que el régimen islámico de Irán abra el estrecho, mientras que Estados Unidos e Israel se han comprometido a no atacar objetivos iraníes durante este periodo. Trump, al comentar sobre el acuerdo, sugirió que China jugó un papel crucial en la mediación que llevó a Irán a aceptar el cese de las hostilidades.
La noticia del alto al fuego ha tenido un impacto inmediato en los mercados, con una caída del precio del petróleo de entre un 10 y un 15%, y un aumento en las bolsas de valores a nivel global. Hasta el momento, se han revelado algunos de los 15 puntos que Estados Unidos e Israel han propuesto para finalizar la guerra, mientras que Irán ha divulgado diez puntos que busca imponer en las negociaciones.
Sin embargo, Trump ha rechazado de inmediato una de las demandas del régimen iraní, afirmando en su red social Truth Social que “no habrá enriquecimiento de uranio”. Israel, aunque firmó el acuerdo, no incluyó al Líbano, lo que se evidenció en un ataque múltiple que llevó a cabo el mismo día, generando preocupación sobre el impacto de estos eventos en el inicio de las negociaciones.
Las conversaciones directas entre Estados Unidos e Irán están programadas para comenzar el viernes 10 de abril en Islamabad, bajo la mediación del primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif. El régimen iraní ha indicado que las negociaciones se extenderán por dos semanas, con la posibilidad de prorrogarse si ambas partes lo acuerdan. Trump ha declarado que las conversaciones de paz se llevarán a cabo “muy pronto”, aunque no está claro si el vicepresidente J. D. Vance asistirá.
A pesar de los avances, la situación sigue siendo tensa. El reciente bombardeo israelí contra Hezbollah en Líbano, que dejó “cientos de muertos y heridos”, podría complicar el inicio de las negociaciones, ya que Irán ha advertido que está “preparando su respuesta” a estos ataques. Además, se ha planteado la controversia sobre un posible “peaje” de dos millones de dólares que Irán podría cobrar a los buques que crucen el estrecho de Ormuz, lo que podría generar problemas legales para las empresas que paguen, dado que la Guardia Revolucionaria Islámica ha sido designada como organización terrorista por el Departamento de Estado de EE. UU.
Recientemente, se reportó que dos buques, el granelero NJ Earth y el Daytona Beach, han sido autorizados por Teherán para transitar por el estrecho, lo que marca un primer paso en la implementación del acuerdo. Sin embargo, la situación sigue siendo volátil y se espera que las negociaciones sean complejas y desafiantes.

