Hombre haitiano rompe pantallas en el Aeropuerto de Santiago tras enterarse de que su pasaje a Miami no era válido. Enfrenta medidas cautelares.
El pasado martes, se registró un incidente notable en el Aeropuerto de Santiago, donde un hombre fue captado en un video que comenzó a circular en redes sociales, rompiendo instalaciones del recinto, específicamente televisores y pantallas, utilizando un martillo. Este acto de vandalismo generó gran atención mediática y llevó a la formalización del individuo involucrado.
El miércoles, el protagonista de este suceso, Emmanuel Bony, un ciudadano haitiano que ha residido en Chile durante seis años, ofreció su versión de los hechos a diversos medios de comunicación. Bony explicó que tenía programado un viaje a Miami y que había adquirido un pasaje con antelación. Sin embargo, al llegar al aeropuerto, se percató de que su boleto no era válido, lo que desencadenó su reacción violenta.
En su declaración, Bony manifestó que el costo del pasaje fue considerable, superando los $1.400.000, lo que representó un esfuerzo significativo para él. “Yo trabajo mucho”, enfatizó, subrayando el sacrificio que implicó la compra del billete. Aseguró que había planificado su viaje con anticipación y que se sintió frustrado al enterarse de que no podría abordar el vuelo. “Compré todo y me planifiqué para viajar. Después llego y la persona (del aeropuerto) me dice que no”, relató, describiendo el momento en que le informaron sobre la invalidez de su pasaje.
Bony también compartió que experimentó una serie de emociones intensas durante el incidente, destacando su soledad en el país, ya que no tiene familia en Chile. “No tengo familia aquí, soy solo yo”, comentó. En su relato, se mostró convencido de haber sido víctima de una estafa, afirmando: “me estafaron”. Criticó al Gobierno, sugiriendo que debería haber proporcionado información más clara sobre los requisitos necesarios para viajar. “El Gobierno sabe la cosa bien”, expresó, insinuando que su situación podría haberse evitado con una mejor comunicación por parte de las autoridades.
El ciudadano haitiano detalló que llegó al aeropuerto alrededor de las 4:30 y que, al intentar registrarse, le informaron que no podía viajar debido a la falta de visa. Además, aclaró que las herramientas que utilizó para romper las pantallas eran parte de su equipo de trabajo, ya que se desempeña en la construcción. Bony insistió en que no tenía la intención de causar daño, sino que su reacción fue producto de una presión emocional extrema.
Como resultado de sus acciones, Emmanuel Bony fue formalizado y se le impusieron medidas cautelares que incluyen la obligación de firmar mensualmente, la prohibición de acercarse al aeropuerto y el arraigo nacional. A pesar de su situación, deberá enfrentar las consecuencias legales de su comportamiento en el aeropuerto.

