Análisis de aceites de carros ilegales en Estación Central revela riesgos para la salud. La Seremi de Salud advierte sobre compuestos tóxicos en su consumo.
Una reciente evaluación realizada por la Seremi de Salud de la región Metropolitana ha revelado que los aceites utilizados en carros de comida que operan de manera ilegal no son seguros para el consumo humano y podrían acarrear serios problemas de salud. Esta información se deriva de un análisis específico llevado a cabo en aceites de tres carros ubicados en la comuna de Estación Central.
Los resultados de las pruebas indicaron que dos de las muestras presentaron niveles de compuestos polares que superan los límites establecidos por la normativa vigente, mientras que una muestra se encontró justo en el límite permitido. La autoridad sanitaria, a través de su seremi, Gonzalo Soto, explicó que “cuando un aceite es reutilizado o calentado muchas veces pierde sus componentes nutricionales”. Este proceso de reutilización provoca un aumento en la oxidación y la formación de compuestos tóxicos, así como de compuestos polares, que según el Reglamento Sanitario de los Alimentos, no deben exceder un valor máximo del 25%.
En relación a las implicaciones para la salud, Soto destacó que el consumo de estos aceites puede tener consecuencias graves a largo plazo. Entre los problemas de salud que pueden surgir se encuentran enfermedades cardiovasculares y hepáticas, e incluso cáncer. En este sentido, hizo un llamado a la población para que evite consumir alimentos provenientes de carros de comida que operan de manera ilegal, advirtiendo que “es un riesgo inminente a la salud”.

