El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, destacó la captura de Nicolás Maduro durante su discurso del Estado de la Unión, donde reafirmó su compromiso con la lucha contra el narcotráfico y la dominación estadounidense en el hemisferio.
En un discurso que se extendió por casi dos horas ante el Congreso, Trump afirmó que “nuestra nación está de vuelta, más grande, mejor, más fuerte y más rica que nunca”. Durante su intervención, abordó temas cruciales como la economía, la seguridad y la política exterior, dedicando un segmento significativo a la situación en Latinoamérica. “Después de solo un año, puedo decir con dignidad y orgullo que hemos alcanzado una transformación que no se ha visto nunca; un giro para la historia”, declaró, recibiendo aplausos de los legisladores republicanos y miembros de su gabinete.
En el ámbito interno, el mandatario subrayó los avances en el control fronterizo y la economía, afirmando que “la frontera ahora es segura, la inflación es la más baja de los últimos cinco años, nuestros enemigos están asustados y Estados Unidos es respetado como nunca antes”. Trump enfatizó que “el estado de nuestra unión es fuerte”.
Uno de los momentos más destacados del discurso fue la mención de la operación militar en Venezuela, donde Trump anunció la captura de Nicolás Maduro, a quien describió como “uno de los capos más siniestros” y un “dictador fuera de la ley”. El presidente calificó esta acción como una “victoria colosal” que llevó a Maduro ante la Justicia estadounidense. Además, Trump afirmó que su administración está “restaurando la seguridad y dominación estadounidense en el hemisferio occidental”, implementando medidas para proteger al país de “la violencia, las drogas, el terrorismo y la interferencia extranjera”.
En este contexto, el presidente hizo referencia a la situación en la región, mencionando que “grandes partes de México” están controladas por carteles, a los que designó como Organizaciones Terroristas Extranjeras. También declaró el fentanilo ilícito como un “arma de destrucción masiva”. Trump destacó que, desde septiembre, se han llevado a cabo bombardeos contra embarcaciones en el Caribe, lo que ha permitido detener “cantidades récord de drogas”.
A pesar de reconocer que las estructuras del chavismo siguen intactas, Trump afirmó que Venezuela es ahora un “nuevo amigo y socio” y que su gobierno trabaja “de cerca” con la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, para fomentar “extraordinarios avances económicos para ambos países y los ciudadanos que tanto han sufrido”.
Este discurso se produce en un contexto de creciente tensión en la región y un enfoque renovado de la administración estadounidense hacia Latinoamérica, donde la lucha contra el narcotráfico y la seguridad son prioridades clave.

