El Arzobispo de Santiago, Fernando Chomali, ha expresado su desacuerdo con parte de la rutina humorística presentada en el Festival de Viña 2026, específicamente por las referencias religiosas realizadas por el comediante Stefan Kramer. Durante su actuación, Kramer recordó su experiencia tocando la guitarra en una pastoral durante su juventud, afirmando que “nos iba increíble” y que su éxito musical atrajo la atención de otras parroquias. En un tono humorístico, el comediante añadió: “Tocábamos la raja y el cura igual… la guitarra, porque era bueno para el punteo. ¡No sean malpensados!”
Además, Kramer hizo alusiones a la Virgen María y realizó parodias de canciones de la Iglesia Católica, lo que generó reacciones en el público y en figuras de la iglesia. A través de su cuenta en X, el cardenal Chomali se refirió a la actuación, aunque sin mencionar directamente a Kramer. En su mensaje, el arzobispo afirmó: “En el Festival de Viña del Mar quedó claro que con la fe de los chilenos y el amor a la Virgen María no se juega”.
Chomali también destacó que “gracias a Dios el monstruo reaccionó ante tanto agravio gratuito. Humor sí, siempre, pero teniendo claro que la fe de un pueblo es sagrada y se respeta”. Estas declaraciones subrayan la importancia que el cardenal otorga al respeto por las creencias religiosas en el contexto del entretenimiento.
El Festival de Viña, conocido por su mezcla de música y comedia, ha sido un escenario donde las líneas entre el humor y la ofensa a menudo se difuminan, lo que ha llevado a debates sobre la libertad de expresión y el respeto a las creencias. En este contexto, la actuación de Kramer ha reavivado la discusión sobre los límites del humor en relación con la religión.

