El 27 de enero, el ministro de Transportes de Chile, Juan Carlos Muñoz, aprobó la concesión para la construcción de un cable submarino que conectaría Chile y China, otorgando a la empresa CMI Chile SPA la responsabilidad del proyecto. Sin embargo, esta decisión provocó una rápida reacción por parte de Estados Unidos, que decidió revocar la visa del secretario de Estado chileno y de otros dos funcionarios del gobierno como sanción.
El documento oficial, según informó El Mercurio, establece que se otorga una concesión de Servicio Intermedio de Telecomunicaciones a CMI Chile SPA, con una duración de 30 años. La autorización incluye la instalación, operación y explotación de una red de transmisión por cable de fibra óptica submarino, que interconectaría Hong Kong, China, con Concón, en la Región de Valparaíso, Chile. El sistema de cable submarino está diseñado con 266 unidades de repetidores en aguas internacionales y 16 en aguas jurisdiccionales chilenas, utilizando tecnología de multiplexión por división de longitud de onda densa (DWDM).
El proyecto tenía un cronograma que preveía el inicio de las obras en un mes, con una duración de 18 meses para su finalización y un inicio de operaciones programado para dentro de 20 meses. Sin embargo, dos días después de la firma, el 29 de enero, la concesión fue anulada a solicitud de Brunilda Vergara, jefa subrogante de la División de Administración y Finanzas de la Subtel, quien indicó que la revocación se debía a un “error técnico o en su tipeo”.
La decisión de anular la concesión se produjo tras advertencias de un representante estadounidense sobre posibles riesgos de seguridad nacional asociados al proyecto, en un contexto de tensiones geopolíticas con China. Estas preocupaciones se ven acentuadas por la concentración del 90% de los chips avanzados en la isla, lo que representa una vulnerabilidad crítica para la economía global.
La situación refleja las complejidades de las relaciones internacionales y la seguridad en el ámbito de las telecomunicaciones, donde la interconexión entre países puede tener implicaciones significativas en términos de seguridad y economía.

