Los habitantes de Jalisco intentan retomar su rutina tras la muerte de Nemesio Oseguera, líder del CJNG, que desató una ola de violencia en el estado.
Este lunes, los ciudadanos del estado mexicano de Jalisco enfrentaban un ambiente de temor y cautela mientras intentaban volver a sus actividades cotidianas, tras una jornada de violencia provocada por la muerte de Nemesio Oseguera, conocido como “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Oseguera, de 59 años, fue herido durante un operativo militar el domingo, y falleció mientras era trasladado a un hospital en un vuelo aéreo.
El deceso de Oseguera generó una respuesta violenta por parte del CJNG, que llevó a cabo bloqueos en carreteras, quema de vehículos y ataques a gasolineras, comercios y sucursales bancarias. Estos incidentes se extendieron a 20 de los 32 estados de México, provocando enfrentamientos con las fuerzas de seguridad.
En Guadalajara, la capital de Jalisco y una de las ciudades más importantes del país, el impacto de la violencia fue notable. Este lunes, muchas escuelas permanecieron cerradas, al igual que en una docena de estados, y el transporte público operó de manera limitada, con una baja afluencia de pasajeros. Los pocos comercios abiertos experimentaron largas filas y compras de pánico. Juan Soler, un jubilado de la ciudad, comentó: “Hay una sola tienda abierta, las farmacias están cerradas y hay filas enormes para comprar. La gente tiene miedo.”
María de Jesús González, trabajadora de una empresa, relató la angustia vivida el domingo: “Estuvimos encerrados, con mucho pánico. No queríamos salir (…) Ahora estoy más tranquila, pero todavía con miedo”, dijo mientras esperaba para ingresar a un supermercado, donde escaseaban los carritos de compra y los clientes utilizaban cajas o cestos para llevar sus productos.
Ante la escalada de violencia, el gobierno mexicano ha desplegado cerca de 10,000 militares en Jalisco para garantizar la seguridad de la población. La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que la prioridad del Gobierno es “proteger a toda la población” y aseguró que el país “ya está en paz, está en calma”. Sin embargo, en Guadalajara continuaban los esfuerzos para retirar vehículos incendiados, y se reportaban nuevos focos de fuego en diferentes sectores de la ciudad. Además, en la ruta hacia Tapalpa, donde fue localizado Oseguera, persistían los bloqueos realizados por hombres armados.
La situación es especialmente preocupante dado que Guadalajara será una de las sedes del próximo Mundial de Fútbol, programado para junio. Una portavoz de la FIFA, consultada por AFP, se abstuvo de comentar sobre el estado de seguridad en la región. Las autoridades han decidido mantener la suspensión de clases en varios estados mientras la población intenta regresar a la normalidad en medio de un clima de incertidumbre.

