El presidente de Chile, Gabriel Boric, regresó a Santiago este viernes tras su visita a Rapa Nui y se dirigió de inmediato al Palacio de La Moneda para abordar la reciente decisión de Estados Unidos de revocar las visas a tres funcionarios de su gobierno.
A su llegada a la sede del Ejecutivo, Boric convocó a una reunión con el ministro del Interior, Álvaro Elizalde, y el canciller Alberto Van Klaveren. El propósito del encuentro es analizar la sanción impuesta por el Departamento de Estado estadounidense, que no ha revelado oficialmente las identidades de los funcionarios afectados.
El Departamento de Estado de EE.UU. anunció que se han impuesto restricciones de visa a ciertos funcionarios del gobierno chileno, a quienes se les acusa de haber participado en acciones que comprometen infraestructuras críticas de telecomunicaciones. Según la autoridad estadounidense, esta medida busca contrarrestar actividades que podrían afectar la seguridad regional.
Entre los funcionarios sancionados se encuentra el ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Juan Carlos Muñoz. Los otros dos funcionarios mencionados, según el medio La Tercera, son el subsecretario de Telecomunicaciones, Claudio Araya, y el jefe de gabinete, Guillermo Petersen. La sanción implica la revocación de todas las visas vigentes y la prohibición de ingreso a territorio estadounidense, tanto para los funcionarios involucrados como para sus familiares directos.
En respuesta a esta situación, el canciller Van Klaveren informó que el gobierno de Boric ha enviado una nota de protesta a Estados Unidos. Esta nota fue notificada a la Casa Blanca tras una reunión con el embajador estadounidense en Chile, Brandon Judd. “EE.UU. ha anunciado medidas unilaterales a tres funcionarios del Gobierno de Chile”, declaró el ministro de Relaciones Exteriores.
El presidente Boric se mantiene en La Moneda junto a sus ministros para evaluar las implicaciones de la restricción anunciada por el secretario de Estado Marco Rubio. La administración estadounidense justificó la medida en el contexto de la política del presidente Donald Trump, que busca proteger los intereses de seguridad nacional en la región.
Además, la decisión de Washington incluye una referencia política al escenario nacional, sugiriendo que el “legado del Gobierno de Gabriel Boric se verá aún más empañado” por este tipo de acciones. Rubio también expresó la disposición del gobierno estadounidense para colaborar en temas de seguridad regional con la futura administración del presidente electo, José Antonio Kast.

