El presidente Gabriel Boric llegó este miércoles a Rapa Nui para iniciar una visita oficial de tres días, la primera en casi cuatro años de su mandato, en medio de un clima de tensión y protestas por parte de la comunidad local.
Boric aterrizó en el aeropuerto Mataveri, donde fue recibido por una treintena de manifestantes que expresaron su descontento con consignas y carteles, incluso golpeando el vehículo presidencial mientras gritaban “¿y? fuera”. Las protestas se producen en un contexto de frustración por el reciente rechazo al Estatuto Especial para un Gobierno Autónomo que había sido impulsado por el Ejecutivo, así como por la destitución de la embajadora de Nueva Zelanda, Manahí Pakarati, tras sus declaraciones sobre la libre determinación del pueblo rapanui.
La alcaldesa de Rapa Nui, Elizabeth Arévalo, criticó la visita del presidente, calificándola de tardía y señalando que parece ser un intento de “cumplir” con la comunidad al final de su mandato. En declaraciones a La Tercera, Arévalo expresó: “Uno en reiteradas veces ha dicho que es uno de los presidentes que nunca ha venido a la isla. Entonces siento que, por cumplir, viene ahora, y no sé qué mucho más se nos puede comprometer”. También mencionó que había planteado su preocupación directamente al equipo del presidente, indicando que su visita llega demasiado tarde.
El diputado Hotuiti Tea también se unió a las críticas, manifestando que Boric estaba llegando tarde. El presidente, por su parte, defendió su presencia en la isla como parte de su “compromiso” con la comunidad. Desde el Gobierno, las críticas fueron desestimadas. La ministra de Obras Públicas, Jessica López, recordó que ya había visitado Rapa Nui en representación del presidente, mientras que la vocera del Gobierno, Camila Vallejo, enfatizó que la gestión no se centra únicamente en la presencia del presidente, sino también en las acciones de los ministerios y otras autoridades.
Durante su visita, Boric participará en reuniones con la comunidad, ceremonias tradicionales y la entrega de subsidios, con el objetivo de abordar las urgencias locales. En el recibimiento oficial, el presidente fue acompañado por el delegado presidencial provincial, Sergio Tepano, y tras la entrega de una corona y un collar de flores, se unió a un número artístico y a un baile pascuense, en un intento de conectar con la cultura local.

