A medida que se acerca el cambio de mando en Chile, las tensiones entre el gobierno saliente de Gabriel Boric y el entrante de José Antonio Kast se intensifican, especialmente en torno al concepto de “gobierno de emergencia”. Este término, acuñado por Kast, ha sido objeto de debate, con el actual gobierno defendiendo su gestión durante la crisis post-pandemia.
El ministro de Educación, Nicolás Cataldo, defendió la administración de Boric al afirmar que “el verdadero gobierno de emergencia, al menos en materia educacional, fue el gobierno del presidente Boric”. En una entrevista con Radio Universidad de Chile, Cataldo destacó que al asumir el cargo, el país enfrentaba una crisis educativa severa, con un 14% de inflación y un estancamiento económico. “Hemos recuperado más de 54 proyectos de infraestructura educativa que se habían detenido durante la pandemia”, añadió el ministro.
Por su parte, el ministro del Interior, Álvaro Elizalde, también se pronunció sobre la narrativa de un gobierno de emergencia, sugiriendo que se ha intentado utilizar este concepto como justificación para implementar reformas que podrían desproteger a la ciudadanía. En declaraciones a CNN Chile, Elizalde afirmó que “los discursos de campaña son distintos de la gestión gubernamental” y que los datos sobre seguridad pública son claros y deben ser considerados.
Desde la Oficina del Presidente Electo, la secretaria general de Republicanos, Ruth Hurtado, respondió a las afirmaciones del gobierno saliente, acusando a Boric de estar en “los últimos aletazos de ahogado” y de haber mal utilizado los recursos del país. Hurtado argumentó que la crisis en áreas como seguridad, educación y salud persiste, incluso se ha agravado.
El presidente electo, José Antonio Kast, también se unió a las críticas, señalando que Chile enfrenta problemas reales de seguridad y un gasto excesivo que ha llevado a un déficit fiscal significativo. Kast enfatizó que estos son problemas objetivos que no pueden ser ignorados.
En medio de este clima de tensión política, el futuro ministro del Interior se ha manifestado en contra del déficit fiscal y ha abordado la posibilidad de una acusación constitucional contra el actual ministro de Economía, Nicolás Grau. Además, se ha discutido la normativa que prohíbe el uso de celulares en la educación básica y media, con diferentes niveles de restricción según el ciclo educativo.
La situación política en Chile se complica aún más con la reciente detención de un miembro de la familia real británica, lo que ha llevado al rey Carlos III a declarar que “la ley debe seguir su curso”. Las actividades oficiales del nuevo gobierno están programadas para comenzar el 9 de marzo, con la llegada de delegaciones internacionales.

