El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, se reunió este lunes con Rafael Grossi, director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), en Ginebra, en el marco de las negociaciones sobre el programa nuclear de Teherán. Esta reunión se produce antes de una segunda ronda de conversaciones entre Estados Unidos e Irán, programada para el martes, donde también se espera la participación del ministro de Exteriores de Omán, Badr al-Busaidi, quien actúa como mediador en el diálogo entre ambas naciones.
Araghchi expresó en su cuenta de X que se encuentra en Ginebra con “ideas reales para lograr un acuerdo justo y equitativo”, subrayando que “lo que no está sobre la mesa: la sumisión ante las amenazas”. Este encuentro se da en un contexto de creciente tensión en la región, donde el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha ordenado el despliegue de un portaaviones adicional.
Paralelamente, Irán llevó a cabo maniobras navales en el estrecho de Ormuz, una vía crucial para el comercio internacional, donde transita aproximadamente el 20% del petróleo mundial. La televisión estatal iraní reportó que la Guardia Revolucionaria inició ejercicios militares en la mañana del lunes, lo que coincide con el aumento de la presencia militar estadounidense en la zona. Se informó que los marineros que navegan por la región recibieron advertencias sobre un ejercicio con fuego real programado para el martes, aunque la televisión estatal no confirmó este aspecto.
Este es el segundo aviso en pocas semanas sobre ejercicios militares iraníes que podrían incluir fuego real, lo que ha llevado al Mando Central del ejército de Estados Unidos a emitir advertencias sobre la necesidad de evitar interferencias con buques de guerra estadounidenses y embarcaciones comerciales.
Las tensiones entre las fuerzas armadas de Irán y Estados Unidos se intensificaron el 4 de febrero, cuando un avión de combate estadounidense derribó un dron iraní que se acercaba al portaaviones USS Abraham Lincoln. Además, se reportó que Irán hostigó a un buque mercante con bandera estadounidense en el estrecho de Ormuz.
En el contexto de las negociaciones nucleares, el viceministro de Exteriores de Irán, Majid Takht-Ravanchi, indicó que Teherán podría estar dispuesto a comprometerse, siempre que se produzca un alivio de las sanciones internacionales impuestas por Estados Unidos. “La pelota está en el tejado de Estados Unidos. Tienen que demostrar que quieren llegar a un acuerdo con nosotros”, afirmó Takht-Ravanchi en una entrevista con la BBC.
Las conversaciones indirectas entre Estados Unidos e Irán comenzaron el 6 de febrero en Omán, tras el colapso de diálogos similares el año pasado, que se vieron interrumpidos por un conflicto armado entre Israel e Irán. En paralelo, Ginebra también acogerá conversaciones entre enviados de Rusia y Ucrania, coincidiendo con el cuarto aniversario de la invasión rusa a Ucrania.

