El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha firmado una orden ejecutiva que impone un arancel adicional del 25% sobre productos de países que mantengan relaciones comerciales con Irán, argumentando que las acciones de Teherán constituyen una amenaza para la seguridad nacional.
La medida, anunciada por la Casa Blanca, reitera que la emergencia nacional relacionada con Irán fue declarada por primera vez en 1995 y ha sido ampliada en varias ocasiones, incluyendo sanciones a sectores como el energético, petroquímico y de derechos humanos. La administración Trump considera que la política de Irán sigue representando un riesgo que justifica la implementación de estas nuevas sanciones.
El secretario de Comercio será el encargado de identificar a los países que realicen transacciones con Irán, mientras que el secretario de Estado, en coordinación con otros funcionarios, determinará la aplicación del arancel. Además, Trump se reserva el derecho de modificar la orden en caso de represalias por parte de otros países o si Irán o los países afectados adoptan medidas que se alineen con la política estadounidense.
Este anuncio se produce en un contexto de negociaciones nucleares entre Estados Unidos e Irán, que se reanudaron de manera indirecta este viernes en Omán. Las delegaciones de ambos países han acordado continuar con las conversaciones, aunque no se ha fijado una fecha concreta para futuras reuniones.

