El ministro del Interior de Venezuela, Diosdado Cabello, ha desmentido las acusaciones sobre supuestos encuentros con funcionarios de Estados Unidos antes de la detención del presidente Nicolás Maduro, ocurrida el 3 de enero. En un contexto de creciente tensión política, Cabello rechazó categóricamente las versiones que sugieren que mantuvo conversaciones secretas con representantes del gobierno del entonces presidente Donald Trump, afirmando que estas son parte de una “campaña de descrédito” impulsada por la oposición.
Durante su programa semanal en el canal estatal VTV, Cabello retó a quienes sostienen estas acusaciones a presentar pruebas de un supuesto encuentro. “Yo no me he reunido con nadie”, afirmó, y agregó que las informaciones que circulan buscan debilitar y dividir al gobierno interino liderado por Delcy Rodríguez. El ministro enfatizó que no hay traiciones ni conflictos internos en el oficialismo, y que la Revolución Bolivariana sigue siendo la garantía de paz en el país.
Cabello también se refirió a la situación que enfrenta Venezuela tras la captura de Maduro, indicando que el pueblo está “saliendo poco a poco de la situación derivada del ataque estadounidense y el secuestro de Maduro y su esposa”. En este sentido, recordó el legado del fallecido líder Hugo Chávez, quien, según él, enseñó a los venezolanos a levantarse en momentos difíciles.
El ministro calificó la operación que llevó a la detención de Maduro como “un duro golpe para el país”, afectando incluso a sectores ajenos a la Revolución Bolivariana. Criticó las campañas mediáticas que, según él, buscan generar desinformación y divisiones en la sociedad venezolana, afirmando que su propósito es “sembrar discordia entre la población”.
La situación política en Venezuela continúa siendo tensa, con el gobierno enfrentando desafíos tanto internos como externos, mientras se desarrollan debates sobre la legitimidad de las acciones del régimen y la respuesta de la comunidad internacional.

