Este jueves, el reality show “El Internado” vivirá un momento de intensa tensión entre los participantes Arenita y Otakín, que podría marcar un antes y un después en la dinámica del encierro. La controversia surgirá tras una actividad en la que el equipo rojo resultará ganador, obteniendo como premio masajes en la espalda por parte de los integrantes del equipo verde. Sin embargo, lo que se esperaba como un momento de relajación se convertirá en un enfrentamiento verbal.
Durante la entrega de premios, Joaquín Méndez anunciará que Arenita deberá masajear a Otakín. En ese instante, Otakín aprovechará para acusar a Arenita de haber hecho comentarios despectivos sobre su cuerpo. “Anda diciendo que soy asqueroso, lo dijiste dos veces, ¿por qué lo niegas? 2025, amiga”, afirmará el conocido como Anti-influencer, generando un ambiente tenso entre los participantes.
Arenita, al escuchar la acusación, no se quedará callada y responderá de manera contundente: “Nadie te ha dicho eso. Si tú te sientes asqueroso… No me gusta tocar físicamente a personas que no me agradan, nomás, pero bueno, voy a tener que hacerlo”. A pesar de la discusión, Arenita cumplirá con la tarea de dar el masaje, comentando que es “muy buena con las manos, más de lo que tú crees”.
La situación afectará emocionalmente a Otakín, quien más tarde se desahogará con su compañero Furia. “Yo quedé re afectado con la h… de Arenita. Primero me dijo que era asqueroso, dos veces, por ser gordo”, insistirá, acusando a Arenita de gordofobia. “La mina quiere que vos, a tu público, demostrarle que sos un asco y en realidad no es así. Después te hizo masajes, no sé cómo lo hizo si tanto asco le das”, añadirá, visiblemente molesto.
Otakín continuará su descargo, señalando que los comentarios de Arenita no son solo bromas, sino que refuerzan estigmas sobre el peso. “Y después del asco dijo ‘voy a tener que hacer trabajo doble’, eso también es un comentario gordofóbico, no es un comentario de juego. Aquí no hay un espejo de palo, yo me veo al espejo, puedo verme, sé cómo soy, sé que soy gordo, pero no por eso voy a ser asqueroso”, argumentará.
Furia, su amiga, intentará consolarlo, afirmando que no tiene nada que ver su peso y cuestionando por qué la gente hace sentir mal a otros por su apariencia. Otakín, aún dolido, se preguntará por qué se le hacen comentarios despectivos de manera gratuita, mientras que Furia añadirá que Arenita se comporta de esa forma para limpiar su imagen ante las cámaras. La discusión pone de manifiesto las tensiones y conflictos que surgen en el encierro, así como las complejas dinámicas de poder y aceptación entre los participantes.

