Las autoridades chilenas han puesto en marcha un plan de contingencia en la frontera norte del país ante la posibilidad de un aumento en el flujo de migrantes venezolanos, tras la reciente captura del presidente Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos.
El delegado presidencial subrogante de Arica y Parinacota, Nicolás Delgado, informó que, aunque no se ha observado un incremento significativo en el ingreso o salida de migrantes por los pasos fronterizos, se están implementando medidas preventivas para enfrentar posibles escenarios de mayor demanda en los controles migratorios. En declaraciones a El Mercurio, Delgado aseguró que Chile “cuenta con planes de contingencia preparados y coordinados con las instituciones del Estado”, que incluyen a las Fuerzas Armadas, las policías y los ministerios pertinentes, los cuales se activarán si la situación lo requiere, garantizando la seguridad y el cumplimiento de los trámites migratorios conforme a la ley.
Uno de los puntos críticos de monitoreo es el Complejo Fronterizo de Colchane, ubicado en la región de Tarapacá, donde tradicionalmente se registra un flujo importante de cruces irregulares. Las autoridades locales han indicado que, hasta el momento, los movimientos migratorios se mantienen dentro de lo habitual para la temporada de verano, aunque se realiza un monitoreo constante para detectar cualquier variación. La delegada provincial del Tamarugal, Camila Castillo, afirmó que “en el Complejo Fronterizo de Colchane no ha existido cambio en los flujos migratorios de salida ni ingreso”, y que se cuenta con los planes de contingencia listos para ser aplicados si es necesario.
Además, Carabineros ha reforzado los controles en rutas como la Ruta 5 Sur, con el objetivo de detectar a extranjeros indocumentados o con situación migratoria irregular antes de que lleguen a los pasos fronterizos, facilitando su retorno a sus lugares de origen cuando corresponda. Estas medidas se implementan en un contexto de incertidumbre regional tras la detención de Maduro, un hecho que, según autoridades y expertos, podría influir en las decisiones migratorias de algunos venezolanos en Sudamérica.

