La fiscal general de Estados Unidos, Pamela Bondi, anunció que Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, han sido formalmente acusados en el Distrito Sur de Nueva York por delitos graves relacionados con el narcotráfico y el uso de armamento de guerra.
En una declaración difundida a través de su cuenta de X, Bondi detalló que Maduro enfrenta múltiples cargos, incluyendo “conspiración de narcoterrorismo, conspiración para la importación de cocaína, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, así como conspiración para poseer ametralladoras y dispositivos destructivos contra los Estados Unidos”. La fiscal general subrayó que tanto Maduro como Flores “pronto enfrentarán todo el peso de la justicia estadounidense en territorio estadounidense y ante tribunales estadounidenses”.
Bondi también expresó su agradecimiento al presidente Donald Trump por su firmeza en exigir rendición de cuentas en nombre del pueblo estadounidense. Además, destacó el papel de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos en la operación que llevó a la captura de los acusados, afirmando: “Un enorme agradecimiento a nuestras valientes Fuerzas Armadas, que llevaron a cabo la increíble y altamente exitosa misión para capturar a estos dos presuntos narcotraficantes internacionales”.
La acusación contra Maduro y Flores se produce en un contexto de creciente tensión entre Estados Unidos y Venezuela, donde el gobierno de Maduro ha sido objeto de múltiples sanciones y críticas por su gestión y por presuntos vínculos con el narcotráfico. La situación política en Venezuela ha sido inestable, y estas acusaciones podrían tener repercusiones significativas en las relaciones bilaterales y en la política interna del país sudamericano.

