El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó la captura de Nicolás Maduro y su esposa durante un ataque militar en Venezuela, que tuvo lugar en la madrugada del sábado. En una entrevista con Fox News, Trump calificó la operación como exitosa, afirmando que no hubo bajas entre las fuerzas estadounidenses y que pudo observar la detención en tiempo real.
La captura de Maduro, quien ha sido señalado por Estados Unidos como un líder de un narcorégimen, se produce en un contexto de creciente inestabilidad en la región, donde más de 8 millones de venezolanos han huido del país debido a la crisis provocada por su gobierno. El vicepresidente estadounidense, JD Vance, destacó que Maduro fue el último en descubrir que Trump cumple sus promesas, refiriéndose a las advertencias sobre el narcotráfico y la recuperación del petróleo robado.
En respuesta a la situación, el Ministerio de Relaciones Exteriores de China instó a sus ciudadanos en Venezuela a evitar salir a la calle, mientras que la cancillería de México condenó el ataque militar de Estados Unidos, advirtiendo sobre el riesgo que representa para la estabilidad regional. El gobierno mexicano rechazó las acciones unilaterales de Washington, calificándolas de agresión.
Rusia también expresó su alarma por la captura de Maduro, exigiendo una aclaración inmediata sobre su paradero y condenando lo que calificó como un acto de agresión armada. El Ministerio de Relaciones Exteriores ruso afirmó que no había justificación para el ataque y que la hostilidad ideológica había prevalecido sobre la diplomacia.
Por su parte, el gobierno venezolano, a través de su canciller Yván Gil, solicitó una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU, denunciando la “agresión criminal” de Estados Unidos. La vicepresidenta Delcy Rodríguez, en un discurso nacional, exigió una prueba de vida de Maduro y su esposa, afirmando que el ataque había resultado en la muerte de militares y civiles.
El presidente colombiano, Gustavo Petro, también reaccionó a la situación, ordenando el despliegue de tropas en la frontera con Venezuela y calificando las acciones de Estados Unidos como una agresión a la soberanía de América Latina. Petro propuso que la crisis se resuelva mediante el diálogo, aunque reconoció la necesidad de movilizar fuerzas en la frontera.
Los ataques aéreos comenzaron alrededor de las 02:00 horas locales, con explosiones reportadas en varias instalaciones militares en Caracas y otros estados. Testigos informaron sobre detonaciones en lugares estratégicos como Fuerte Tiuna y la Base Aérea Francisco de Miranda. Videos en redes sociales mostraron los momentos de los ataques, que han generado un clima de incertidumbre y temor en la población venezolana.
La situación en Venezuela sigue siendo tensa, con la comunidad internacional observando de cerca los desarrollos tras la captura de Maduro y las reacciones de los gobiernos de la región.

