La bancada del Partido Republicano ha solicitado la renuncia de la ministra de Salud, Ximena Aguilera, tras la controversia generada por la operación de su madre en el Hospital del Salvador, que habría causado la postergación de tratamientos a otros pacientes.
La madre de la ministra Aguilera fue sometida a una cirugía de cadera en un tiempo de espera significativamente menor al habitual, lo que ha suscitado críticas sobre la posible influencia administrativa en la atención médica. Recientemente, el caso cobró mayor relevancia cuando se informó que un paciente con una apertura quirúrgica de abdomen fue uno de los que debió esperar, y que lamentablemente falleció días después.
El ministro de la Secretaría General de la Presidencia, Álvaro Elizalde, defendió la actuación del Hospital del Salvador, afirmando que “la atención se realizó conforme a los protocolos y estándares establecidos por la institución”. Elizalde subrayó que “todas las decisiones clínicas estuvieron basadas exclusivamente en criterios clínicos asistenciales”, respaldando así la gestión del hospital en este caso.
Sin embargo, la bancada del Partido Republicano ha manifestado su indignación. El diputado Agustín Romero exigió una revisión institucional exhaustiva y transparente, señalando que si se determinan responsabilidades individuales, estas deben ser asumidas. Por su parte, el diputado Luis Fernando Sánchez calificó la situación como “impresentable”, especialmente tras conocer que el paciente que debió ser atendido antes de la madre de la ministra falleció, sugiriendo que Aguilera debería renunciar de inmediato ante la gravedad del asunto.
Este incidente ha generado un debate sobre la equidad en el acceso a la atención médica en Chile, y ha puesto en el centro de la discusión la necesidad de garantizar que todos los pacientes reciban la atención que requieren sin favoritismos. La situación continúa desarrollándose, y se espera que se tomen medidas adicionales en respuesta a las demandas de la oposición.

