Liz Brigette Esquivel Palacios, de 38 años, falleció tras someterse a una liposucción en una clínica de Trujillo, Perú, lo que ha desatado una investigación por parte de las autoridades.
La mujer, que buscaba mejorar su apariencia física, fue informada inicialmente por los médicos de que la operación había transcurrido sin problemas. Sin embargo, poco después, el personal médico regresó para comunicar a una de sus hijas que habían surgido complicaciones, que lamentablemente llevaron a su deceso. Este trágico suceso ha generado una gran conmoción en el país y ha puesto en el centro de atención los riesgos asociados a procedimientos estéticos.
A pesar de la repercusión del caso, la clínica estética no ha emitido un comunicado oficial sobre lo ocurrido. Expertos en salud han señalado que intervenciones como la liposucción pueden conllevar riesgos significativos, incluyendo reacciones adversas a la anestesia y hemorragias excesivas. Por ello, recomiendan que tales procedimientos se realicen únicamente en centros médicos debidamente acreditados.
Los hijos de Esquivel, quienes no pudieron despedirse de su madre, han presentado una denuncia ante las autoridades, exigiendo una investigación exhaustiva sobre las circunstancias de su muerte. La víctima era licenciada en Administración de Empresas y trabajaba en uno de los bancos más grandes de Perú, lo que añade un contexto de pérdida significativa para su familia y su entorno laboral.
Las autoridades han comenzado a llevar a cabo las diligencias necesarias para esclarecer los hechos y determinar si hubo alguna forma de negligencia por parte del personal médico involucrado en el procedimiento estético.

