Cuba enfrenta una grave crisis energética que ha dejado al 59% de su población sin electricidad, mientras que México ha decidido enviar ayuda en forma de petróleo. La situación en la isla caribeña se ha deteriorado desde mediados de 2024, debido a constantes fallas en sus antiguas centrales termoeléctricas y a la escasez de divisas para importar el combustible necesario para la generación eléctrica.
En el último año, Cuba ha experimentado cinco apagones nacionales, y muchas áreas del país sufren cortes de luz diarios que superan las 20 horas, lo que ha paralizado la actividad económica y ha generado un creciente descontento social. Según la Unión Eléctrica (UNE), que depende del Ministerio de Energía y Minas (Minem), la capacidad de generación eléctrica durante las horas pico es de 1.433 megavatios (MW), mientras que la demanda máxima prevista alcanza los 3.400 MW. Esto resulta en un déficit de 1.967 MW, lo que obliga a desconectar 1.997 MW para evitar apagones descontrolados.
Actualmente, cinco de las 16 unidades de producción termoeléctrica están fuera de servicio debido a averías o mantenimiento, y se espera que estas unidades contribuyan con un 40% del mix energético. Además, 95 centrales de generación distribuida y la central de fuel de Moa no están operativas por falta de combustible, y varios motores están parados por la falta de lubricante. Expertos independientes atribuyen esta crisis a una infrafinanciación crónica del sector eléctrico, que ha estado bajo control estatal desde la revolución de 1959.
En respuesta a esta situación, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció el envío de 80.000 barriles de petróleo a Cuba como parte de los acuerdos de cooperación energética y financiera entre ambos países. En una conferencia de prensa, Sheinbaum destacó que este apoyo es parte de una relación histórica entre México y Cuba, y que se realiza en un marco legal.
“Primero, lo hacemos en un marco legal como país soberano, y segundo, damos continuidad a una serie de apoyos que se han dado históricamente de nuestro país a Cuba”, afirmó la mandataria. Aunque no se proporcionaron detalles sobre los precios o las condiciones de la entrega, Sheinbaum subrayó que estas acciones también tienen un componente humanitario.
La relación entre México y Cuba ha sido históricamente significativa, con México siendo uno de los pocos países que se opuso al bloqueo en la Organización de Estados Americanos (OEA). La presidenta enfatizó que, independientemente del partido político en el poder, la cooperación entre ambos países ha sido constante y se realiza dentro del marco de la ley.

